March 27, 2007
Taiwan News
"In our culture, there is a cosmic law. Don't steal. Don't lie. Don't be lazy ... in our culture, honesty is very important. I'm convinced still that it was that honesty that allowed me to arrive at the presidency."
That was Bolivian President Evo Morales in an interview during his first trip to the United States, last September.
Morales, an Aymara Indian, is the first indigenous president in South America in more than five centuries. He appears to be practicing what he preaches.
The workday for the president and his Cabinet begins at 5 a.m. and often goes past 11 p.m. There is no hint of corruption in the presidency, nor would it be tolerated. And as he passed his first year in office last month, the benefits of honest government were showing.
In the last year the government's revenue from hydrocarbons (mostly natural gas) has increased by more than US$340 million, an amount that - relative to Bolivia's economy - is about 70 percent bigger than our federal budget deficit. It has tripled in the last two years, and is expected to triple again over the next four years, due to the government's decision to re-nationalize the industry.
In the United States we don't usually associate nationalization with good government, but for a country that is highly dependent on natural resource exports it can make a huge difference for the public to get its share of the revenues from these resources, rather than having corrupt officials give them away to foreign companies. This is especially true if the government is committed to using these revenues to benefit the poor.
In Bolivia, the poorest country in South America, this includes 64 percent of the population.
The Morales government has been investing in the poor: for example, it has approved a program of free reproductive health services for women, is expanding health care to children and people over 60, and building rural clinics. More than 5 million acres of previously state-owned land have been distributed to people in the countryside, and the government has plans to redistribute an area the size of Nebraska.
Trying something different
These are all reforms that Morales promised in his electoral campaign, which he won with the largest margin in Bolivia's history of democratic elections. That is the way democracy is supposed to work: people vote for change, and they get it.
Not everyone sees it that way. Last month former U.S. Intelligence Chief John Negroponte (now a deputy in the State Department), stated that democracy is "at risk" in Bolivia.
And Bolivia's government is often portrayed in Washington in Cold War terms reminiscent of the 1950s: as part of an "anti-American" alliance of left governments - generally including Venezuela and Cuba - that we should be worried about.
This obscures what is really happening in Bolivia, which has little to do with any foreign countries but is a product of its own political process. The drafting of a new constitution, re-nationalization of the gas industry, land reform and the rejection of a U.S.-sponsored trade agreement are all demands that came directly - and very insistently - from the Bolivian people.
The Bolivians tried Washington's prescription for economic development for decades - and it failed miserably. Aside from the glaring inequality that is obvious to any visitor, the country's per-capita income today is less than it was a quarter-century ago. So now they are trying something different, and have put together their own national development plan.
But the government has maintained good relations with Washington and still sees the United States as an important trading partner. The Morales government has made mistakes - for example in dealing with movements for local autonomy in the wealthier eastern regions of the country.
But it appears to learn from its mistakes, and has avoided the repression deployed by its predecessors - the prior government killed dozens of people in the streets - even in the face of violent protests. It faces many daunting challenges, mostly in putting together an efficient and effective government at all levels and implementing a development strategy that can reduce the country's dependence on natural resources.
But honest government at the top is a good start, and worthy of respect.
Mark Weisbrot is Co-Director of the Center for Economic and Policy Research in Washington, DC.
Tuesday, March 27, 2007
Blackwater: El ascenso del ejército mercenario más poderoso del mundo
Amy Goddman
Democracy Now
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
El periodista investigativo Jeremy Scahill se nos une para hablar de su nuevo libro: "Blackwater: The Rise of the World's Most Powerful Mercenary Army." [Blackwater: El ascenso del ejército mercenario más poderoso del mundo]. Jeremy es corresponsal de Democracy Now! y miembro escritor de la Fundación Puffin en el Instituto The Nation. Scahill escribe, "Blackwater es la guardia pretoriana de elite para la ‘guerra global contra el terror,’ con su propia base militar, una flota de veinte aviones, y 20.000 contratistas privados listos para entrar en acción. Dirigidos por un conservador cristiano multimillonario que financia al presidente Bush y a sus aliados, sus fuerzas son capaces de derrocar gobiernos.”
Los militares USamericanos realizaron a continuación el primero de dos grandes ataques que terminaron virtualmente en la destrucción de Faluya – y en la provocación de una nueva ola de resistencia iraquí que sigue hasta hoy. Mientras tanto, en lugar de limitar su dependencia de contratistas en Iraq, el gobierno de Bush ha expandido la privatización de la guerra. Blackwater fue uno de los principales beneficiados. Desde Iraq a Nueva Orleans, Blackwater ha seguido obteniendo contratos multimillonarios del gobierno, en su mayoría sin obligación de dar cuenta, y en cuasisecreto. Más información en Blackwaterbook.com
TRASCRIPCIÓN NO EDITADA
AMY GOODMAN: Hace cuatro años este día, comenzaba la invasión de Iraq por USA. Cientos de miles de muertos y heridos más tarde, otra fecha marcada más adelante durante este mes, ha ganado casi la misma importancia: el 31 de marzo de 2004. Cuatro empleados de la firma privada de seguridad de USA, Blackwater USA, fueron emboscados mientras conducían por el centro de Faluya. En imágenes transmitidas en todo el mundo, sus cadáveres quemados fueron arrastrados por las calles. Dos de ellos fueron colgados de un puente. Sigue un pasaje del documental de PBS, que se refiere a ese día.
NARRADOR: Por contrato, Blackwater tenía que suministrar dos vehículos todo terreno con tres guardias por vehículo. En su lugar, los hombres salieron a las 8.30 de la mañana con sólo dos hombres por coche, en cada uno faltaba el artillero trasero. Escoltaban a tres camiones vacíos en camino a recoger algún equipo de cocina en una base al oeste de Faluya. Eran vulnerables y obvios. El comandante responsable de Faluya fue el coronel de Marines John Toolan.
CORONEL JOHN TOOLAN: Los contratistas eran fácilmente identificables en las carreteras porque iban todos en vehículos todo terreno totalmente nuevos, 2004 SUV, con vidrios teñidos, así que eran fáciles de ver. Y los insurgentes sabían que se trataba de un objetivo relativamente fácil.
NARRADOR: Cerca de las 9.30 a.m. se acercaron al centro de la ciudad. Insurgentes los emboscaron por atrás. Todos los cuatro guardias fueron muertos a tiros. Los insurgentes hicieron su propio vídeo de las secuelas.
HOMBRE NO IDENTIFICADO: Lo primero que se vio fue la cámara rebotando hacia ese SUV, y fue directamente hacia el coche. Era... – yo sé que era él por su apariencia, todo, claro como el día. Sabes, por lo menos sé que no lo quemaron vivo. Estaba muerto.
NARRADOR: Al llegar la prensa, una multitud había prendido fuego a los coches.
CORONEL JOHN TOOLAN: Por desgracia, apareció en CNN, y sabíamos que era un componente clave en la estrategia de los insurgentes, sacar las fotos, hacer aparecer como si estuvieran ganando. Estaba claro.
AMY GOODMAN: Nuestro invitado, Jeremy Scahill,
JEREMY SCAHILL: Gracias, Amy.
AMY GOODMAN: Bienvenido.
JEREMY SCAHILL: Gracias.
AMY GOODMAN: Acabamos de ver el pasaje de lo que ocurrió en Faluya, a fines de marzo de 2004. Describe lo que sucedió y por qué lo tomaste y lo expandiste en un libro.
JEREMY SCAHILL: Bueno, primero fui a Iraq como reportero de Democracy Now! a fines de 1998, cuando el gobierno de Clinton se preparaba para bombardear Iraq y, en los hechos, Clinton martilló a Iraq durante cuatro días en diciembre de 1998. Y fue el primero de lo que después serían numerosos viajes que hice a Iraq entre 1998 y 2003, cuando comenzó la ocupación de USA. Y pasé bastante tiempo entrando y saliendo de Faluya, una de las ciudades que visité en Iraq.
En realidad, en el verano de 2003, acampé en el desierto muy cerca de Faluya y caminé por el centro de la ciudad. Y mi recuerdo de las conversaciones con la gente de Faluya siempre tuvo que ver con una masacre. Pero esto fue antes de que la guerra de Iraq hubiera comenzado oficialmente en 2003. Durante la Guerra del Golfo de 1991, aviones de guerra aliados bombardearon una plaza de mercado abarrotada y dieron en un complejo residencial matando a unas setenta y ocho personas en Faluya. Y así, siempre pensé en eso como la masacre de Faluya.
Y tienes que comprender que cuando las tropas de USA entraron por primera vez en Bagdad, los faluyanos se organizaron lo mejor posible y evaluaron los trascendentales acontecimientos que habían ocurrido en el país al comenzar la ocupación. Y así, cuando las tropas de USA llegaron a los suburbios de Faluya en abril de 2003, los faluyanos les dijeron esencialmente: “Estamos bien. No los necesitamos aquí.” Y hubo algunos va-y-viene con los funcionarios locales, y los faluyanos estaban tratando realmente de organizar sus vidas y que sus niños fueran a la escuela. Y esto estaba ocurriendo en todo Iraq. A pesar de que había una ocupación, la gente estaba tratando de vivir vidas más o menos normales.
Y finalmente USA llegó y se apoderó de Faluya por la fuerza. Ellos, en los hechos, se apoderaron de una escuela primaria llamada Leader’s School en abril de 2003, y los iraquíes comenzaron a protestar, y eso llevó a lo que los faluyanos recuerdan como una masacre. Cerca de una docena de personas fueron muertas, setenta fueron heridas en una noche durante la protesta de los faluyanos. Y eso provocó realmente una serie de conflictos entre la gente de Faluya y los militares de USA, en los que numerosos soldados de USA fueron muertos, así como muchos faluyanos.
Y entonces sucedió otro acontecimiento antes de la emboscada en Faluya de los contratistas de Blackwater. El 22 de marzo, los militares israelíes mataron al jeque Ahmed Yassin, un clérigo postrado en una silla de ruedas, mientras salía de las plegarias matinales: lo mataron y con él a cerca de media docena de personas de su séquito. En Faluya hubo una masiva protesta contra esos hechos. La gente ya creía que los israelíes y USA trabajaban de común acuerdo durante la ocupación de Iraq. De manera que ése fue el contexto que condujo a la emboscada de Faluya, y casi nunca se habla de eso.
Por lo tanto, la gente de Faluya – y pienso que con razón – estaba muy indignada por el tratamiento sufrido a manos de USA y sus aliados y vio esa especie de relación entre USA e Israel como significando la conquista de Oriente Próximo y ciertamente de Iraq. En realidad, mucha gente en Iraq creía que los contratistas militares privados, como Blackwater, eran o de la CIA o del Mossad. Así que es muy probable que cuando esos individuos entraron a Faluya esa mañana, la gente pensó que estaba atacando a un convoy de la CIA o a un convoy del Mossad.
AMY GOODMAN: Y así, cuatro – iba a decir soldados, pero no lo eran – cuatro personas, contratistas militares, fueron muertos, arrastrados brutalmente por las calles de Faluya y luego colgados. Cuéntanos quiénes eran.
JEREMY SCAHILL: Bueno, esos individuos eran todos veteranos de las Fuerzas Especiales. Scott Helvenston fue uno de los más jóvenes que hayan servido alguna vez en los Seals de la Armada de USA [probablemente la más dura de las fuerzas especiales de USA]. Se convirtió en entrenador de los Seals de la Armada y sirvió en los Seals de la Armada durante doce años. Era un atleta de clase mundial. Ganó, creo, una medalla de oro y varias otras medallas en competencias internacionales. Jerry Zovko también había servido en las Fuerzas Especiales de USA. Mike Teague era un veterano de varias guerras de USA, incluyendo Afganistán, y era un soldado muy condecorado. Y Wes Batalona era un Ranger del ejército de USA que había servido en Somalia. Así que esos individuos eran todos veteranos de las Fuerzas Especiales. Todos se consideraban USamericanos patriotas.
Y, sabes, he llegado a conocer muy bien a sus familias durante estos años. Todos ellos creían que sus seres queridos estaban haciendo lo que habían hecho siempre, sirviendo a su país. Y el hecho de que estuvieran trabajando para Blackwater no era diferente del servicio en los Seals de la Armada. Todos ellos pensaban que sus seres queridos iban allá para proteger a Paul Bremer, porque eso es lo que Blackwater estaba haciendo en Iraq en la época. No creo que ninguno en sus familias haya sabido que sus seres queridos terminarían muriendo por unos camiones de plataforma vacíos que iban a recoger equipos de cocina.
AMY GOODMAN: Y por eso han presentado demandas.
JEREMY SCAHILL: Y por lo tanto, después de que esos individuos fueron muertos, no creo que ninguna de las familias haya supuesto de inmediato alguna malicia de parte de Blackwater y, creo que hicieron lo que cualquiera habría hecho. Comenzaron a llamar a la compañía y a preguntar: “¿Qué pasó? ¿Qué estaban haciendo en Faluya? ¿Por qué escoltaban a esos camiones? ¿Por qué no estaban blindados los vehículos?” Y en lugar de recibir respuestas, las familias dicen que Blackwater les estaba tomando el pelo.
Y así, Blackwater lleva a esas familias en avión en octubre de 2004, varios meses después de la emboscada, y mientras estaban en el complejo de Blackwater en Moyock, Carolina del Norte, las familias dicen que los estaban controlando, que funcionarios de Blackwater no querían que hablaran los unos con los otros. Y el evento fue preparado casi como un memorial para sus seres queridos, y había alguna otra gente cuyos seres queridos habían muerto en Iraq, pero también hubo un momento para que las familias formularan preguntas sobre lo que había sucedido.
Y así, Donna Zovko, la madre de Jerry Zovko, y su hijo y su esposo estuvieron en una reunión con ejecutivos de Blackwater, y ella dice que pidió que le mostraran el informe sobre el incidente de la emboscada y que le devolvieran las pertenencias de su hijo. Y dice que un representante de Blackwater se levantó de la mesa y dijo que “se trata de un documento confidencial, y tendrá que demandarnos para obtenerlo.” Y así, las familias llegaron a conocerse en los meses siguientes, y Katy Helvenston, la madre de Scott Helvenston y Donna Zovko realmente las encabezaron en cierto modo. Y en enero de 2005, esas cuatro familias prepararon una innovadora demanda por homicidio culposo contra Blackwater, diciendo que la compañía había defraudado a sus seres queridos al no suministrarles las salvaguardias a las que estaba contractualmente obligada para su misión de ese día. Y, sí, los hombres firmaron contratos que decían que no responsabilizarían a Blackwater si morían o eran heridos. Pero las familias dicen que los contratos perdieron toda fuerza legal en el instante en el que Blackwater los envió a esa misión sin una debida preparación.
AMY GOODMAN: Es uno de los juicios contra esa compañía, Blackwater. Háblanos de esa compañía, quién la fundó, qué tamaño tiene.
JEREMY SCAHILL: Blackwater fue fundada – fue realmente registrada a fines de 1996, y en realidad comenzó a aumentar sus operaciones en 1997. Originalmente, se trataba de una parcela de 20 kilómetros cuadrados cerca de Great Dismal Swamp en Carolina del Norte, y de la fortuna privada personal de su fundador, Erik Prince. Se cree que es, si no el más rico, uno de los más ricos que hayan servido jamás en los elitistas Seals de la Armada de USA.
Tal vez deberíamos hablar un momento sobre de quién se trata y sus antecedentes, porque todo tiene que ver con el éxito de la compañía. Erik Prince proviene de una dinastía cristiana derechista muy acaudalada en la ciudad de Holland, Michigan. Su padre fue un hombre llamado Edgar Prince, que era una especie de capitalista que salió adelante sin ayuda alguna. Construyó un imperio llamado Prince Manufacturing Corp. que fabricaba piezas para autos, aprovisionaba a la industria automovilística. Y, en realidad, el motivo por el que tal vez se conoce mejor a la compañía es por la creación de la ahora generalizada visera contra el sol. Y cuando bajas la visera en tu coche y se enciende la luz, es una invención de la familia de Prince. Y fue un negocio muy rentable.
Y así, el joven Erik Price creció en esa atmósfera muy embriagadora que mezclaba una especie de evangelio de mercado libre con el evangelio cristiano literal. Sus familiares eran calvinistas estrictos. Y Erik Prince fue político desde muy joven y vio como su padre utilizó su compañía como una máquina para generar dinero a fin de alimentar el ascenso de lo que ahora conocemos como la derecha religiosa en este país, así como la Revolución Republicana de 1994, Su padre dio el dinero germinal a Gary Bauer para fundar el Consejo de Investigación de la Familia. El joven Erik Prince estuvo en la primera cosecha de pasantes que sirvieron en el Consejo de Investigación de la Familia. James Dobson y a su grupo Foco en la Familia – lo que ahora es algo como la red organizadora evangélica más importante en este país, los “guerreros de la oración,” – daban un financiamiento importante.
Y lo que es interesante es que Betsy, la hermana de Erik Prince, se casó con otra familia importantísima de Michigan, tal vez el financista más importante de la Revolución Republicana: Amway Corporation de Dick DeVos. La hermana de Erik Prince se casó con Dick DeVos, heredero de la fortuna de Amway. Y Amway fue la compañía que vendió productos de uso doméstico y de cierto modo fue acusada de no sólo vender sus productos, sino de vender su orden del día política: el ascenso de la derecha cristiana y de la Revolución Republicana. Y así, el matrimonio de esas dos familias fue algo como típico de la fusión de las familias monárquicas de la antigua Europa.
Y así, Erik Prince creció en esta atmósfera, en la que su familia fue un verdadero factor de poder en lo que sería la Revolución Republicana de 1994. Erik Prince trabajó de pasante en la Casa Blanca de George H.W. Bush, pero se quejó de que no era suficientemente conservadora para su gusto en los temas relacionados con los gay, respecto al presupuesto equilibrado, sobre el entorno. También fue un pasante con el congresista conservador de California, Dana Rohrabacher, un hombre que, después de abandonar el equipo de Reagan como asesor y escritor de discursos, se sumó a los muyahidín en Afganistán antes de comenzar su período en el Congreso. Y así, Erik Prince –
AMY GOODMAN: A combatir a los soviéticos,
JEREMY SCAHILL: A combatir a los soviéticos, y él – sabes, alardeó de haber ido allá para estar junto a los combatientes por la libertad, los mismos combatientes por la libertad que ahora son los que han declarado la guerra al gobierno de Bush y, ya sabes, el gobierno de Bush pretende ser el centro de la así llamada guerra contra el terror. Y esos fueron los inicios del joven Erik Prince.
Y luego fue a unirse a los Seals de la Armada de USA. Y no creo que haya querido abandonar a los Seals de la Armada, pero su padre falleció en 1995, y su mujer tenía cáncer, y ya no era una opción ser un Seal de la Armada. Prince había estado en Bosnia. Había estado en Haití. Había servido en el Mediterráneo. Y así, de alguna manera volvió a casa a mediados de los años noventa para ayudar a la familia a ordenar sus asuntos y también a cuidar a su esposa enferma.
Y la familia terminó, después de mucha deliberación, por vender Prince Manufacturing por poco menos que 1.500 millones de dólares en efectivo, y Erik Prince emprendió su experiencia política, su compromiso religioso y la experiencia que obtuvo de observar como su padre se convertía en un importante manipulador en política y negocios, y abrió Blackwater. Y formó un equipo con otros antiguos sujetos de las Fuerzas Especiales, y Blackwater fue fundada sobre la base del principio de anticipar la acelerada subcontratación por el gobierno del entrenamiento y la capacitación relacionada con armas de fuego. Supuestamente iba a ser algo como un paraíso/centro de entrenamiento de deportistas en los páramos de Carolina del Norte.
AMY GOODMAN: Comienzas tu libro hablando sobre un discurso de Donald Rumsfeld el día antes de los ataques del 11 de septiembre.
JEREMY SCAHILL: Correcto. El 10 de septiembre de 2001, Donald Rumsfeld hizo uno de sus primeros discursos de importancia como Secretario de Defensa, y reunió en su presencia a una manada de ejecutivos corporativos que habían sido elegidos por el gobierno de Bush para que compusieran el máximo liderazgo civil en el Pentágono. En el Pentágono había una especie de mezcla de gente. Por una parte, había gente de USA corporativo, de todos los fabricantes de armas y productos para la defensa, y luego también estaban los ideólogos neoconservadores, gente como Paul Wolfowitz. Y así, Rumsfeld hizo un discurso en el que literalmente declaró la guerra a la burocracia del Pentágono. Y dijo: “No he venido a destruir el Pentágono, sino a liberarlo. Tenemos que salvarlo de sí mismo.”
Y luego literalmente el día siguiente, el Pentágono fue atacado. Pero la visión que Rumsfeld describió ese día sería conocida como la Doctrina Rumsfeld, cuando se utiliza la alta tecnología, fuerzas de base pequeña y un uso creciente y acelerado de contratistas privados para librar las guerras. Y también, en el centro de la Doctrina Rumsfeld, estaba el cambio de régimen en naciones estratégicas centrales. Tanto Rumsfeld como Cheney habían sido firmantes del Proyecto por un Nuevo Siglo USamericano, que preveía un nuevo Pearl Harbor como acelerador de la orden del día, la orden del día neoconservadora. Y, por cierto, el día después de que Rumsfeld presentara ese plan, fue atacado el Pentágono, y de repente el mundo se convirtió en un lienzo vacío en el que Rumsfeld y Cheney y Bush podían pintar su visión.
AMY GOODMAN: Jeremy Scahill, dedicas todo un capítulo a otro funcionario dentro de Blackwater, Cofer Black.
JEREMY SCAHILL: Correcto. Quiero decir, Blackwater está realmente amañado perfectamente. La baraja está realmente amañada a favor de Blackwater. En los tiempos en los que vivimos ahora mismo, tenemos a varios antiguos altos funcionarios del gobierno de Bush, como del gobierno de Reagan, sino del actual gobierno de Bush.
Entre los más destacados, está J. Cofer Black, tal vez el mayor manipulador del poder en el arsenal de Blackwater, quien es un veterano de treinta años en la Agencia Central de Inteligencia, que comenzó su carrera en los años setenta en África, cuando USA – bueno, hay quien diría que apoyaba el régimen del apartheid, otros dirían que no hacía nada por detenerlo. Así que Cofer Black fue uno de los personajes centrales de la CIA en África durante todos los años setenta y ochenta. Y llegó a Sudán a comienzos de los años noventa, y llegó con cobertura diplomática. Estuvo allí como una especie de diplomático, pero en realidad era de la CIA.
Y mientras Black estaba allí, un joven multimillonario saudí llamado Osama bin Laden estaba construyendo su red internacional. Y para cuando Black abandonó Sudán, unos pocos años después, la CIA se refería a esta última como la Fundación Ford del terrorismo islámico. Y así, Cofer Black y Osama bin Laden operaron ambos simultáneamente en Jartum en Sudán en los años noventa. Y en un momento, hubo un complot para matar a Cofer Black, una vez que el grupo de bin Laden supo que en realidad era de la CIA. Y así, estaban como controlándose mutuamente. Y uno de los agentes de Black en Sudán preparó efectivamente un complot para matar a bin Laden y lanzar su cuerpo por sobre la reja de la embajada iraní para que pareciera como si los iraníes habían matado a bin Laden. Pero en esos días, a bin Laden no lo consideraban muy importante. El que era importante en Sudán, era Carlos el Chacal, el famoso terrorista internacional. Y así, Cofer Black se destacó en los años noventa, no por algo relacionado con Osama bin Laden, sino por el hecho de que fue visto como el hombre que capturó a Carlos el Chacal.
Y Black partió de allí a servir en Latinoamérica, y justo antes del 11-S fue elegido para dirigir el centro de contraterrorismo de la CIA. Y así, cuando ocurrieron los ataques del 11-S, Cofer Black fue llamado a la Sala de Situación en la Casa Blanca el 13 de septiembre de 2001, para presentar al presidente Bush el plan de la CIA para perseguir a bin Laden. Y se dijo que lanzaba papeles al suelo mientras describía como iban a introducir Fuerzas Especiales en Afganistán. Y dijo al presidente Bush que le llevaría la cabeza de Osama bin Laden en una caja con hielo seco. Y, en realidad, esas fueron las órdenes que dio a sus agentes de la CIA que entraron con el equipo Jawbreaker [Rompe mandíbulas] en Afganistán después del 11-S. Y uno dijo a Cofer Black, sabes: “No sé lo que vamos a hacer en cuanto al hielo seco en el terreno, pero ciertamente podemos conseguir una caja de cartón.”
Cofer Black se hizo famoso en el gobierno como el individuo de las moscas en los globos oculares, porque hablaba en esa especie de términos mesiánicos sobre la misión que estaban a punto de emprender y dijo: “Cuando hayamos terminado con ellos, tendrán moscas caminando sobre sus globos oculares.” Dijo a diplomáticos rusos: “Vamos a clavar sus cabezas sobre picas en el campo.” Y éste es el sujeto que llegó después del 11-S a acelerar realmente el uso de entregas extraordinarias, la captura de personas, colocándoles capuchones, colocándoles pañales, enviándolas a esos largos vuelos a países terceros donde les hacían numerosas preguntas suministradas por interrogadores USamericanos y donde fueron torturados, humillados y quebrantados – gente como Maher Arar, de quienes has hablado extensivamente en este programa.
AMY GOODMAN: Cofer Black forma ahora parte del nuevo esfuerzo de Blackwater, una nueva compañía llamada Total Intelligence Solutions [Soluciones Totales de Inteligencia].
JEREMY SCAHILL: Correcto. Es realmente la próxima especie de generación de la privatización: la privatización de las operaciones de inteligencia. Y están mercadeando sus servicios a las 500 compañías de Forbes. Y por lo tanto, no se trata sólo de Cofer Black. Es otro tipo de la CIA que fue a trabajar en Blackwater, Robert Richer, que fue Director Adjunto de Operaciones en la CIA. Y esos dos son realmente la clase de dirigentes tras la nueva iniciativa.
Pero, en realidad, el que está tras todo el asunto es Erik Prince, el jefe de Blackwater. Está adquiriendo rápidamente, por ejemplo, un centro de formulación de políticas, el Terrorism Research Center [Centro de Investigación del Terrorismo], y otras entidades de inteligencia y juntándolas. El gran ímpetu de Blackwater en la actualidad no es sólo por obtener contratos del gobierno, sino también contratos de las corporaciones. Y así, forma parte de esta orden del día radical de privatización. Y que haya un hombre dirigiendo todo eso que dijo abiertamente al Congreso: “Hubo un antes del 11-S, y después del 11-S nos sacamos los guantes” – es un tipo que dirigió esencialmente el programa de entregas extraordinarias, que trabaja ahora de vicepresidente de Blackwater e inicia su propia compañía privada de inteligencia.
Blackwater tiene una flota de más de veinte aviones, muchos de ellos del tipo de aviones utilizados en las entregas extraordinarias. Ahora, no poseemos ninguna evidencia directa que sugiera que los aviones de Blackwater fueron utilizados en entregas extraordinarias, pero los tipos de aviones que tienen y el tipo de vuelos que hacen son muy similares a los que han sido documentados como utilizados en las entregas extraordinarias. De manera que esto posa numerosas preguntas serias sobre la dimensión de la participación de Blackwater.
AMY GOODMAN: Jeremy, tu libro es número dos en la lista de libros de no-ficción más vendidos de Amazon. Parece ser un problema, bueno, tal vez para Blackwater, quienes – bueno, tienes un sitio en la Red llamado blackwaterbook.com?
JEREMY SCAHILL: Sí.
AMY GOODMAN: ¿Qué pasó con tu sitio en la Red?
JEREMY SCAHILL: Bueno, en realidad recibió una carta de Blackwater – de uno de los numerosos abogados de Blackwater. Tienen un ejército de abogados. El abogado en cuestión es Ken Starr, el hombre que dirigió la acusación contra el presidente Clinton. Y su anterior abogado fue Fred Fielding, quien es ahora abogado de la Casa Blanca de Bush, que lo defiende contra el escándalo de la purga de fiscales. Así que tienen poderosos estudios jurídicos, numerosos estudios jurídicos que trabajan para ellos. Recibimos una carta de su estudio jurídico diciendo que respetan mis derechos bajo la Primera Enmienda de criticar a Blackwater, pero que cierre mi sitio en la Red. Y dijeron que estoy violando la Ley Lanham, que tiene que ver con la competencia corporativa y las marcas registradas. Y ésas, quiero decir, son tácticas de intimidación. Y no vamos a ceder. El sitio en la Red seguirá existiendo.
AMY GOODMAN: Bueno, hablemos de los juicios contra Blackwater. Uno es el juicio relacionado con los hombres que murieron en Faluya, presentado por sus familias. Otro tiene que ver con Afganistán. ¿Qué pasó?
JEREMY SCAHILL: Correcto. Esto proviene de una caída de avión que ocurrió en Afganistán en noviembre de 2004. Quiero decir, esto realmente habla del alcance de Blackwater. Blackwater – hablé de su división de aviación. Blackwater tiene un contrato en Afganistán para suministrar una especie de servicio de trasbordo para los militares de USA, en el que aviones de Blackwater llevan a personal, en algunos casos soldados de USA en servicio activo, del punto A al punto B dentro de Afganistán. También transportan suministros y equipos, y otras cosas.
Y así, en noviembre de 2004, Blackwater estaba operando un avión que llevaba a una cantidad de soldados de USA de un punto a otro. Iban por una cadena de montañas, y pudimos obtener la trascripción de los datos registrados en la cabina del piloto, y los pilotos parecían estar haciendo travesuras diciendo, sabes: “Eres un combatiente del ala C, Guerra de las Estrellas,” y estaban bromeando entre ellos. Y el avión terminó por estrellarse contra el lado de la montaña. Y lo que es diferente de Faluya es que en este caso fueron muertos soldados en servicio activo de USA, uno de ellos un oficial militar relativamente alto. Y así, las familias, no de los contratistas de Blackwater, sino de los soldados, están demandando a Blackwater. Y éste también podría ser una caso que sienta precedentes.
Ahora bien, Blackwater ha argüido en sus instrucciones legales que no puede ser demandado en tribunales civiles y que tiene derecho a la misma inmunidad de la que gozan los militares contra la litigación civil dentro de USA. Y el motivo por el que Blackwater dice esto, o entre las principales razones, es que Donald Rumsfeld clasificó en febrero de 2006 a los contratistas como parte oficial de la fuerza total de USA, formando parte efectiva de la máquina bélica de USA. Así que Blackwater ha dado un vuelco y adoptado la designación de Rumsfeld de su compañía como parte oficial de la fuerza total de USA y dicho: “Esto significa que formamos parte de las fuerzas armadas de USA y no nos podéis demandar.” Al mismo tiempo, Blackwater, desde 2004 ha estado cabildeando para que sus fuerzas no sean colocadas bajo el Código Uniforme de Justicia Militar, conocido comúnmente como el sistema de cortes marciales. De modo que Blackwater dice esencialmente: “Estamos por sobre la ley. No podemos ser juzgados en tribunales militares. No podemos ser juzgados por tribunales civiles.”
AMY GOODMAN: ¿Y cuáles son las leyes que los miembros del Congreso y los senadores tratan de aprobar actualmente?
JEREMY SCAHILL: Bueno, es interesante, porque una de las razones, pienso, por las que el gobierno de Bush utiliza a compañías como Blackwater es que proveen una cantidad extraordinaria de cobertura política. Sabemos que por lo menos 780 contratistas han sido muertos en Iraq. Creo que la cantidad es en realidad probablemente mucho más elevada, pero se trata de gente cuyas familias han solicitados prestaciones por muerte bajo el programa federal de seguro suministrado a los contratistas.
AMY GOODMAN: Lo que significaría, a propósito, que estamos hablando de más de 4.000 USamericanos que han muerto en Iraq.
JEREMY SCAHILL: Son 4.000, sí, personas que son – bueno, en realidad no todos los 780 son USamericanos, pero trabajan para compañías USamericanas o por cuenta de la ocupación. Pero, de nuevo, son sólo las personas que son elegibles para prestaciones federales por muerte en USA. Más de 7.600 han sido heridas en Iraq. Hay 100.000 contratistas privados en Iraq. Sabemos de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental [GAO] que hay 48.000 empleados de firmas militares privadas, compañías mercenarias, operando en Iraq. 180 firmas están registradas como operando en Iraq, y Blackwater es algo como el líder de la industria. Y operan en un clima de total impunidad. No hay una ley efectiva que rija a esas fuerzas mercenarias en Iraq.
Técnicamente, el derecho del país es algo llamado la Ley Militar de Jurisdicción Extraterritorial – es un trabalenguas – que fue aprobado en el año 2000, y dice que cualquiera, cualquier contratista que trabaje para o acompañe a las fuerzas Armadas debería ser sometido a enjuiciamiento bajo la ley de USA por crímenes cometidos en el campo de batalla. Ahora bien, uno de los principales defectos de eso – quiero decir, existe un defecto mucho mayor, que explicaré en un segundo – uno de los principales defectos de eso es que Blackwater, por ejemplo, no trabaja para las fuerzas Armadas. Tiene un contrato con el Departamento de Estado en Iraq. Así que desde el punto de vista técnico no trabaja para el Departamento de Defensa. Así que podría argumentar que realmente no está sometido a esa ley. Sólo el Departamento de Estado ha pagado a Blackwater desde junio de 2004 750 millones de dólares. Es sólo uno de los contratos de Blackwater.
Y así, lo que sucede ahora mismo es que el representante David Price, y por casualidad proviene de la tierra de Blackwater, Carolina del Norte – es demócrata – está presentando legislación para expandir esa ley, a la que me refería anteriormente, para que incluya a todos los contratistas, así que desde el punto de vista técnico cubriría a Blackwater.
Pero el principal problema no es lo bien que se ve en el papel. El principal problema es que ahora mismo hay 100.000 fuerzas privadas operando en Iraq - ¿quién va a hacer las investigaciones? Porque según esta ley, serían fiscales de USA. ¿Así que un fiscal federal de USA iría de Virginia a Bakuba? ¿Y quién los va a proteger? ¿Y quién va a entrevistar a las víctimas iraquíes? ¿Y cómo funcionaría todo esto? Y cuando le pregunté esto al representante David Price, dijo: “Bueno, es una excelente pregunta. No dije que era algo simple.” Pero el hecho es que la industria mercenaria apoya esa legislación porque no es aplicable. Y así, se ve muy bien en el papel. Los mercenarios pueden ir al Congreso y decir: “Bueno, existe esta ley. Podemos ser procesados.” Pero la realidad es que sólo una persona ha sido acusada, un solo contratista ha sido acusado en todos estos años de ocupación en Iraq, y ni siquiera fue un contratista militar armado.
AMY GOODMAN: ¿Y otras leyes que miembros del Congreso y senadores están tratando de presentar?
JEREMY SCAHILL: A fines del año pasado pasó una cosa muy interesante. El senador conservador por Carolina del Sur, Lindsey Graham, él mismo ex oficial de los JAG [Judge Advocate General, abogados de las fuerzas Armadas de USA] en la Fuerza Aérea, actualmente abogado reservista de la Fuerza Aérea, agregó subrepticiamente a la autorización de defensa de 2007 que el presidente Bush promulgó como ley, que los contratistas serán colocados bajo el UCMJ, el Código Uniforme de Justicia Militar, el sistema de cortes marciales. Perdieron la chaveta con el asunto. Y es sólo un ejemplo en el que –
AMY GOODMAN: Eso fue aprobado.
JEREMY SCAHILL: Fue aprobado. Bush promulgó la ley. Así que ahora, Barack Obama, por ejemplo, presentó esa legislación aplastante que también trata de expandir ese procesamiento interior de contratistas al campo de batalla, y también pide al Pentágono que aclare cómo va a implementar el cambio hecho por Lindsey Graham, porque la ley del país ahora mismo es en realidad que los contratistas podrían ser colocados en el sistema de cortes marciales. Y creo que vamos a ver serios cuestionamientos constitucionales. Esto va a tardar años y años. Quiero decir, los contratistas están para quedarse. Quiero decir, no vamos a llegar a ninguna parte. Y sólo van a aumentar con la ‘elevación’ y con la salida de los británicos, sabes, de parte de sus soldados.
AMY GOODMAN: Jeremy Scahill, ¿quién es el hombre de Blackwater en Latinoamérica?
JEREMY SCAHILL: El hombre de Blackwater en Latino... – bueno, ya no es su hombre en Latinoamérica, sino el hombre que ha estado trabajando para Blackwater en Latinoamérica es un individuo llamado José Miguel Pizarro, y es un ciudadano de doble nacionalidad de USA y Chile. En realidad lo tengo en mis archivos y lo entrevisté durante varias horas. Y Mr. Pizarro creció en el Chile de Pinochet con sueños de servir en las fuerzas Armadas chilenas. Y es un gran defensor de Augusto Pinochet y un defensor del historial de Pinochet y dice que vivió bajo el gobierno militar durante diecisiete años y que no vio ninguna dictadura y, sabes, suma y sigue. Y explico en detalle en el libro hasta qué punto es un entusiasta de Pinochet.
Así que cumplió sus sueños. Sirvió en las fuerzas armadas chilenas y llegó a conocer – porque era bilingüe y también era ciudadano de USA – llegó a conocer a gente de las fuerzas armadas de USA y realmente los admiró y los respetó. Y así, cuando abandonó las fuerzas armadas chilenas, se unió a las fuerzas armadas de USA y trabajó como traductor para el Comando Sur de USA. Y viajó por toda Latinoamérica y se reunió con todos esos funcionarios militares.
Y entonces, en 1999, ofreció sus servicios a General Dynamics, mercadeando esencialmente productos militares de General Dynamics a los gobiernos latinoamericanos. Y tuvo tanto éxito que en 2001 abandonó General Dynamics y abrió su propia consultoría y fue y se presentó a todos los agregados militares de las naciones latinoamericanas y comenzó a venderles lo que calificó de “inteligencia empresarial.” Dice: “Yo no era un traficante de armas.” Y así, lo que hacía Pizarro era ir a ver a los agregados militares de casi cada nación latinoamericana y les decía: “Puedo ponerlo en contacto con gente que puede ofrecer servicios a sus fuerzas Armadas con nuevos equipamientos y armas, etc.” Así que andaba por ahí y en cierto modo era un intermediario entre los fabricantes de armas de USA y gobiernos latinoamericanos. Y formó una operación muy exitosa.
Cuando comenzó la guerra de Iraq en 2003, Pizarro fue contratado por CNN en Español como comentarista sobre la guerra, y estableció una amistad con Wesley Clark, y dijo que iba a la cafetería – tanto él como Clark estaban basados en Atlanta – y si no sabía qué decir sobre un tema en particular, le preguntaba a Wesley Clark: “¿Qué debería decir sobre esto?” Y el general Clark le respondía: “Bueno, José, te lo diré,” y entonces decía exactamente en español lo que Clark le había dicho en inglés. Y así, trabajaba Pizarro, y seguía realizando su asesoría militar.
Conoció a una representante de Blackwater, a quien describió como una mujer atractiva, en una exposición profesional en 2003. Y se acercó a ellos. En realidad, nunca había oído hablar de Blackwater. Y su idea inicial fue que quería ayudar a Blackwater a vender sus sistemas de objetivos en Latinoamérica, como los había hecho para todas esas otras compañías. Y así, terminó por ir al complejo de Blackwater, y dio que fue como si entrara a un plató cinematográfico, a una base militar privada. Lo enloqueció esa propiedad de 28 kilómetros cuadrados en Moyock, Carolina del Norte. Y, sabes, habló al respecto, como un niño que ve su primera película en la gran pantalla.
Y así tuvo de inmediato esa visión de que “no voy a vender sus sistemas de objetivos. Quiero conseguirles algunos soldados chilenos.” Y así, comenzó a cabildear a funcionarios de Blackwater diciendo, sabes, los chilenos están verdaderamente bien entrenados y, sabes, existe el sistema de USA, y tenemos tremendas fuerzas especiales. Y, desde luego, hablaba de las fuerzas armadas establecidas con el apoyo de USA en el Chile de Pinochet, sabes, ese régimen asesino, ese régimen brutal en Chile. Y así, el presidente de Blackwater, Gary Jackson, dice Pizarro, no estaba convencido en absoluto. Y costó semanas y meses de trabajo para llegar a una proposición real.
Pizarro obtuvo una reunión con Erik Prince, fue y le dijo: “Sabe, Mr. Prince, quisiera cinco minutos de su tiempo.” Prince, dice, le respondió: “Te doy tres minutos.” Resultó, según Pizarro, que Erik Prince había servido con los Seals de la Armada en Chile y tenía un gran respeto por las fuerzas chilenas. Así le dijo esencialmente a Pizarro: “Si puedes conseguirme aunque sea un solo Seal de la Armada de Chile, me vale la pena. Así que hazlo, anda para allá, y junta a tus muchachos. Y llámame cuando estés listo.”
Pizarro fue a Chile, comenzó a hablar con la gente, gente ex militar, etc. Puso un aviso en el periódico, lo inundaron las solicitudes de antiguos miembros de las fuerzas especiales chilenas. Y establecieron un campo, en el que comenzaron a evaluar. Dice: “No estábamos entrenando. Estábamos evaluando soldados.” Y utilizaban rifles simulados, etc., en el campo chileno.
Y para acortar la historia, Blackwater envió a evaluadores. Tres evaluadores fueron a Chile en noviembre de 2003, y consideraron las fuerzas de Pizarro. Y finalmente, en febrero de 2004, Pizarro fue a Moyock, Carolina del Norte, con su primer grupo de chilenos. Y dice que suministró unos 750 chilenos a Blackwater y a otras firmas militares privadas que operan en Iraq. Fueron las primeras fuerzas internacionales cuyo uso es admitido por Blackwater. Entonces citó a Gary Jackson, el que se opuso originalmente, después de la llegada de sus chilenos a Iraq, diciendo: “Fuimos al confín del mundo a la busca de profesionales, y los chilenos encajan bien en el sistema de Blackwater.”
AMY GOODMAN: ¿Hay otros internacionales empleados actualmente por Blackwater?
JEREMY SCAHILL: Bueno, hubo un gran escándalo hace varios meses. Blackwater había contratado a fuerzas colombianas, pero sólo les pagaba 34 dólares por día. Y por lo tanto, los colombianos que Blackwater había contratado y llevado a Iraq hicieron una especie de huelga en el complejo de Blackwater y exigieron que se les pagara como a los demás.
AMY GOODMAN: También escribes que Blackwater tiene realmente a su cargo a soldados de USA. Nos queda sólo un minuto, pero habla de Najaf.
JEREMY SCAHILL: Uno de los incidentes más inquietantes que ocurrieron en Iraq con mercenarios fue el 4 de abril de 2004. Fuerzas de Muqtada al-Sadr del Ejército Mahdi participaron en un levantamiento, porque Paul Bremer había ordenado el arresto de uno de sus máximos lugartenientes, y hubo una masiva protesta en la ciudad de Najaf. Blackwater estaba protegiendo la oficina de ocupación en el lugar. También había algunos soldados salvadoreños, parte de la Coalición de los Dispuestos, así como algunos Marines de USA en servicio activo.
Y uno de esos Marines, el cabo Lonnie Young – tengo el informe oficial de los Marines de ese día. Mientras sucedía la protesta, Lonnie Young, ese Marine en servicio activo, tenía su arma apuntada hacia la multitud, a un tipo que dice llevaba un AK-47. Y piensa, sabes: “Tengo que pedir órdenes para abrir fuego,” pero no había oficial a cargo en el lugar. Así que pidió a Blackwater permiso para abrir fuego. Y dijo: “Señor, tengo un objetivo con su permiso.” Y dice que Blackwater dio la orden.
Así que Blackwater ejerció el comando activo sobre un Marine de USA en servicio activo en una batalla que las fuerzas de Muqtada al-Sadr recuerdan como una masacre del 4 de abril de 2004. Los de Blackwater se refieren al caso como su Álamo. No está claro cuántas personas fueron muertas ese día, pero los de Blackwater y ese Marine dispararon tantas balas, que tenían que detenerse cada quince minutos para permitir que sus armas se enfriaran. Lonnie Young, ese Marine, dice que cientos de personas fueron muertas ese día. El gobierno de USA dijo que fueron entre veinte y treinta.
AMY GOODMAN: Volvamos a casa, a Nueva Orleans.
JEREMY SCAHILL: Blackwater apareció en Nueva Orleans sin un contrato, inmediatamente después del huracán Katrina, llegó antes que la mayoría de las agencias federales a la zona del huracán; dentro de días fue contratado por el Departamento de Seguridad Interior. Blackwater pagó a sus hombres, me dijeron, 350 dólares al día. Facturó al gobierno federal 950 dólares por hombre de Blackwater por día. En un momento, tuvo 600 hombres entre Texas y Mississippi, por todo el Golfo. A veces Blackwater se estaba embolsando 240.000 dólares por día.
En un acto de cinismo extraordinario, Blackwater realizó en noviembre de 2005, un acto de recolección de fondos para el huracán Katrina. Paul Bremer fue el orador central, y reunieron 138.000 dólares y los entregaron a la Cruz Roja. No vi en ninguna parte a la Cruz Roja cuando estuve en Nueva Orleans después del huracán Katrina. Pero lo importante es que dieron 138.000 dólares cuando se estaban embolsando 240.000 dólares por día.
AMY GOODMAN: Jeremy, tenemos que detenernos aquí, pero quiero preguntarte si volverías mañana y así te sumas a Naomi Klein, que estará con nosotros. Mañana por la noche, tú y Naomi Klein tendréis una discusión – yo la moderaré – en la Sociedad de la Cultura Ética aquí en Nueva York, sobre “Blackwater: The Rise of the World's Most Powerful Mercenary Army,” el nombre de tu primer libro. Y felicitaciones por esa obra maestra de investigación. Hablaremos mañana sobre Nueva Orleans, sobre la expansión de Blackwater en el frente interno, e iremos al exterior, al Mar Caspio. ¿Cuáles son sus planes para la Cuenca del Caspio?
http://www.democracynow.org/article.pl?sid=07/03/20/1337226
Iniciamos la segunda parte de nuestra discusión con el periodista investigativo Jeremy Scahill, autor del nuevo libro “"Blackwater: The Rise of the World's Most Powerful Mercenary Army" [El ascenso del ejército mercenario más poderoso del mundo]. Scahill habla del papel de Blackwater en la región del Mar Caspio en Asia Central y de la batalla en el Congreso sobre la responsabilidad de los contratistas privados.
Jeremy es corresponsal de Democracy Now! y miembro escritor de la Fundación Puffin en el Instituto The Nation. Más información en Blackwaterbook.com
TRASCRIPCIÓN NO EDITADA
AMY GOODMAN: Jeremy, antes de ir al área del Mar Caspio, ayer hablamos de Iraq, de Afganistán, de que Blackwater ha sido demandado por situaciones en ambos casos. Por favor resume brevemente una vez más para los televidentes y radioescuchas que no vieron el show de ayer sobre lo que es Blackwater.
JEREMY SCAHILL: Hace una década esa compañía no existía. Era poco más que una parcela de 20 kilómetros cuadrados cerca de Great Dismal Swamp y la fortuna privada de su fundador, derechista cristiano y financista del presidente, Erik Prince, cuya familia tuvo una larga historia de respaldo a causas de la Revolución Republicana y al ascenso de la derecha religiosa. La compañía había comenzado oficialmente en 1996, comenzó a crecer en 1997 como una especie de instalación de entrenamiento para fuerzas federales, de mantenimiento del orden local y estatal, así como para las fuerzas armadas.
Después del 11-S, se convirtió en un equipo mercenario total y ahora tiene muchos, muchos contratos del gobierno. Sólo uno de ellos, con el Departamento de Estado ha generado 750 millones de dólares para Blackwater desde junio de 2004. La compañía protege a los altos funcionarios de USA en Iraq, entrena fuerzas en Afganistán, ha sido desplegada en Nueva Orleans. Tiene a 2.300 hombres activamente desplegados en todo el mundo, otros 20.000 contratistas listos para entrar en acción. Es realmente la guardia pretoriana de la guerra contra el terror global del gobierno de Bush.
AMY GOODMAN: Y emplea a USamericanos, así como a gente – ayer hablamos de los chilenos bajo el régimen de Pinochet, esos soldados también han sido incluidos en esa guardia.
JEREMY SCAHILL: Correcto. Quiero decir que el gobierno de Bush no logró construir una verdadera “coalición de los dispuestos” en Iraq, y por ello estructuraron lo que algunos llaman la “coalición de la facturación.” Y Blackwater y otras compañías mercenarias, constituyen la única internacionalización que tiene lugar en el caso de la ocupación.
Documento en el libro un caso en el que en efecto otra compañía mercenaria contrató exactamente a los soldados hondureños que habían sido retirados de Iraq por el gobierno de Honduras después que John Negroponte fue nombrado embajador de USA. Una compañía mercenaria fue a Honduras, contrató a esos soldados y los envió de vuelta a Iraq.
Y en el caso de Chile, se trataba de un país – un 92% de la población en Chile estaba contra la guerra. Chile era un miembro rotante del Consejo de Seguridad y estaba contra la ocupación de Iraq. Blackwater y otras firmas fueron al país y contrataron a comandos chilenos y a otros soldados y los enviaron a Iraq en contravención total de las leyes del gobierno chileno y contra la voluntad del pueblo chileno.
Y éste es un guión que se ha reproducido una y otra vez con estas compañías. Reclutan en países que están contra la guerra en Iraq, y envían sus fuerzas a ese país. Y esto no es realmente sólo una subversión de los procesos interiores en esos países, sino también una subversión de la democracia en USA, porque existe una resistencia necesaria a la lucha contra estas guerras de agresión, guerras ofensivas, y cuando tienes una crisis de reclutamiento en las fuerzas militares y no quieres tener un servicio militar obligatorio por razones políticas, simplemente contratas soldados de todo el mundo y estructuras tu fuerza de ocupación.
AMY GOODMAN: Jeremy, ¿y respecto al Mar Caspio? ¿Qué tiene que ver Blackwater en esa zona? Y ubícala geográficamente.
JEREMY SCAHILL: Es una historia increíble que data de muchas décadas. Fue parte del gran juego entre USA y la antigua Unión Soviética. El Mar Caspio tiene una de las mayores reservas no utilizadas de petróleo y gas natural en el mundo. El gobierno de Clinton trató agresivamente de comenzar a explotar los recursos del Mar Caspio, pero no pudo hacerlo efectivamente.
Cuando llegó al poder el gobierno de Bush – bueno, pongamos esto en su contexto. El Mar Caspio está en Asia Central, y aparte de las antiguas repúblicas soviéticas, Irán también limita con el Mar Caspio, así que esto no es sólo una juego que las principales potencias del mundo juegan respecto con el petróleo, sino que tiene todo que ver con un potencial ataque de USA contra Irán. Se trata de una región muy estratégica para USA, en particular ahora mismo para el gobierno de Bush.
Y por lo tanto, cuando el gobierno de Bush tomó el poder hace unos pocos años, la Comisión de Energía de Cheney hizo un estudio en 2001, y estableció que hay 20.000 millones de barriles de petróleo en el Mar Caspio, y sus suministros rivalizan con los de USA, algo menos que USA. Y por lo tanto, el gobierno de Bush puso en la vía rápida el intento de abrir un oleoducto desde Azerbaiyán, la ciudad portuaria de Bakú, hacia occidente, y se pretendía que los recursos del Caspio fueran a los mercados de Europa Occidental. Rusia reaccionó de manera muy hostil a la postura de USA en la región. Y funcionarios de USA, el Secretario de Energía Samuel Bodman, hizo varios viajes a la región, y estuvo allí para la apertura de ese oleoducto.
Bueno, una historia que casi no ha recibido atención alguna es que cuando el gobierno de Bush comenzó a explotar los recursos del Mar Caspio, se dio cuenta de que necesitaba tener fuerzas de seguridad en la región, pero no quería tener una presencia militar abierta de USA, especialmente con la inminente ocupación de Iraq y la ocupación de Afganistán. De manera que lo que comenzó a hacer fue un programa llamado Guardia Caspia, con el que comenzaron a formar fuerzas militares en Georgia, Kazajstán, Azerbaiyán. Y éste fue un programa que recibió muy poca atención en los medios de información.
Y así, comenzando en julio de 2004, el gobierno de Bush envió a Blackwater a la parte más estratégica de esta operación, a la ciudad portuaria de Bakú, que sobresale de la costa de Azerbaiyán hacia el Mar Caspio. Y Blackwater fue sigilosamente con un contrato original de 2,5 millones de dólares, y estableció una unidad de noventa hombres de fuerzas especiales de las fuerzas armadas de Azerbaiyán, modelada según los Seals de la Armada de USA, Así que estaba exportando entrenamiento para las fuerzas más elitistas de USA. Blackwater va, establece lo que fue llamado la unidad azerí de prestigio de noventa hombres, y también convirtió una vieja base de fuerzas especiales de la Unión Soviética en Bakú en un centro de comando y control que fue modelado según el Centro de Comando y Control del Departamento de Seguridad Interior.
Cuando el gobierno iraní supo que Blackwater estaba en el Mar Caspio y que estaba involucrado en estos tipos de operaciones, desplegó su propia unidad especial de la Armada iraní en el Mar Caspio como respuesta directa a la presencia de Blackwater. Y lo que hizo esta misión fue permitir que el gobierno de Bush enviara fuerzas leales del sector privado para fortalecer no sólo la defensa del proyecto de oleoducto, que ahora está abierto y fluye, sino que algunos han sugerido que podría ser utilizada, esa instalación que Blackwater construyó, como una de varias bases de operación de avanzada para un ataque potencial contra Irán.
AMY GOODMAN: Jeremy Scahill, ayer hablaste de que estuviste en Nueva Orleans después de Katrina, viendo la llegada de los guardias de Blackwater, que recibían 350 dólares de Blackwater, pero Blackwater cobraba 950 dólares al gobierno. ¿Qué hay sobre otros sitios en USA en los que Blackwater se despliega, como ser la frontera?
JEREMY SCAHILL: Bueno, Blackwater en realidad vio a Nueva Orleans como una oportunidad para iniciar una división totalmente nueva, y comenzó, después del huracán Katrina, una división de operaciones interiores. Representantes de Blackwater, hace algunos meses, se reunieron con el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, sobre trabajos de reacción ante desastres en el caso de un terremoto. La compañía simultáneamente solicitó licencias de operación en todos los Estados costeros de USA.
Su nueva instalación de entrenamiento, la llaman – yo la llamo una base militar privada – está siendo abierta ahora en Illinois. En realidad, acaban de publicar ayer su nuevo programa de entrenamiento, y existe resistencia de base en Illinois ante la apertura de esa base militar privada en Mount Carroll, Illinois, que queda a unas pocas horas fuera de Chicago. Blackwater también se esfuerza por abrir una nueva instalación en San Diego – cerca de San Diego, California. Una vez más, la gente local se presenta y dice: “No queremos que esos individuos con armas pesadas vengan a nuestra comunidad. No queremos el tableteo del fuego de ametralladoras.” De manera que en realidad Blackwater, creo, ve el abrevadero alimentario interior en USA como una frontera por conquistar.
Simultáneamente, Blackwater también está fabricando dirigibles de vigilancia que está
vendiendo al Departamento de Seguridad Interior, tal vez para utilizarlos en el control de la frontera entre USA y México. Está aumentando su entrenamiento de personal federal de mantenimiento del orden y tratando de obtener más contratos para entrenar a fuerzas interiores dentro de USA.
AMY GOODMAN: Aero Contractors en Carolina del Norte – Blackwater también está basado allí. Acabamos de leer un titular sobre activistas de base que exigen responsabilidad. Aero Contractors, contratados por la CIA para transportar prisioneros a países del tercer mundo involucrados en las entregas extraordinarias. ¿Existe una conexión entre Aero y Blackwater?
JEREMY SCAHILL: No. No, Blackwater tiene un división de aviación – no que yo sepa. Blackwater tiene una división de aviación, y tiene por lo menos veinte aviones. Y una de las cosas que hice en el libro fue considerar los lugares comunes entre los vuelos de entrega extraordinaria, los modelos de aviones que están involucrados en las entregas extraordinarias, y los aviones de Blackwater. Y varios de los aviones de Blackwater, como documento en el libro, corresponden al modelo, a los modelos de vuelos, de esos vuelos que participaron en las entregas extraordinarias.
Ahora bien, tengo que decir, que traté de obtener todos los contratos de Blackwater. Algunos de ellos son confidenciales. En realidad, el presidente de Blackwater, Gary Jackson, ha dicho que algunos de sus contratos son tan secretos que Blackwater no puede decir a una entidad federal del gobierno lo que está haciendo para la otra. Considero que se trata de una historia que realmente necesita ser examinada de un modo mucho más exhaustivo. Pienso que es algo que el Congreso debería investigar. La Unión Europea, cuando comenzó a hacer sus investigaciones, apareció el nombre de Blackwater en su estudio. Y esto es algo a lo que seguiré prestando atención.
Sólo como otro aspecto de lo mismo, considero que es interesante que Blackwater tenga esa próspera división de aviación y que el vicepresidente de la compañía sea Cofer Black, el hombre que realmente hizo partir el uso generalizado de entregas extraordinarias después del 11-S cuando tomaban prisioneros en el campo de batalla – los maniataban – o no en el campo de batalla, en el aeropuerto Kennedy – los maniataban, les colocaban un pañal, les ponían grilletes y los enviaban al infierno de un tercer país para que los torturaran.
AMY GOODMAN: ¿Y ésa fue la posición previa de Cofer Black dentro de la CIA?
JEREMY SCAHILL: Sí, fue el jefe del Centro de Contraterrorismo de la CIA, el hombre que dijo al Congreso que después del 11-S se sacaron los guantes.
AMY GOODMAN: Éste es el actual vicepresidente de Blackwater.
JEREMY SCAHILL: Es ahora el vicepresidente de Blackwater y uno de los individuos tras esta nueva compañía de inteligencia en la que los ejecutivos de Blackwater forman el núcleo, y están mercadeando sus servicios a compañías privadas. Es una de las nuevas fronteras aterradoras de la guerra privada.
AMY GOODMAN: Jeremy Scahill, muchas gracias por volver. Esta noche estaremos juntos en la Sociedad de Cultura Ética en Nueva York a las 7, donde Jeremy lanzará su primer libro “Blackwater: The Rise of the World’s Most Powerful Mercenary Army.”
http://www.democracynow.org/article.pl?sid=07/03/21/1340210
Democracy Now
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
El periodista investigativo Jeremy Scahill se nos une para hablar de su nuevo libro: "Blackwater: The Rise of the World's Most Powerful Mercenary Army." [Blackwater: El ascenso del ejército mercenario más poderoso del mundo]. Jeremy es corresponsal de Democracy Now! y miembro escritor de la Fundación Puffin en el Instituto The Nation. Scahill escribe, "Blackwater es la guardia pretoriana de elite para la ‘guerra global contra el terror,’ con su propia base militar, una flota de veinte aviones, y 20.000 contratistas privados listos para entrar en acción. Dirigidos por un conservador cristiano multimillonario que financia al presidente Bush y a sus aliados, sus fuerzas son capaces de derrocar gobiernos.”
Los militares USamericanos realizaron a continuación el primero de dos grandes ataques que terminaron virtualmente en la destrucción de Faluya – y en la provocación de una nueva ola de resistencia iraquí que sigue hasta hoy. Mientras tanto, en lugar de limitar su dependencia de contratistas en Iraq, el gobierno de Bush ha expandido la privatización de la guerra. Blackwater fue uno de los principales beneficiados. Desde Iraq a Nueva Orleans, Blackwater ha seguido obteniendo contratos multimillonarios del gobierno, en su mayoría sin obligación de dar cuenta, y en cuasisecreto. Más información en Blackwaterbook.com
TRASCRIPCIÓN NO EDITADA
AMY GOODMAN: Hace cuatro años este día, comenzaba la invasión de Iraq por USA. Cientos de miles de muertos y heridos más tarde, otra fecha marcada más adelante durante este mes, ha ganado casi la misma importancia: el 31 de marzo de 2004. Cuatro empleados de la firma privada de seguridad de USA, Blackwater USA, fueron emboscados mientras conducían por el centro de Faluya. En imágenes transmitidas en todo el mundo, sus cadáveres quemados fueron arrastrados por las calles. Dos de ellos fueron colgados de un puente. Sigue un pasaje del documental de PBS, que se refiere a ese día.
NARRADOR: Por contrato, Blackwater tenía que suministrar dos vehículos todo terreno con tres guardias por vehículo. En su lugar, los hombres salieron a las 8.30 de la mañana con sólo dos hombres por coche, en cada uno faltaba el artillero trasero. Escoltaban a tres camiones vacíos en camino a recoger algún equipo de cocina en una base al oeste de Faluya. Eran vulnerables y obvios. El comandante responsable de Faluya fue el coronel de Marines John Toolan.
CORONEL JOHN TOOLAN: Los contratistas eran fácilmente identificables en las carreteras porque iban todos en vehículos todo terreno totalmente nuevos, 2004 SUV, con vidrios teñidos, así que eran fáciles de ver. Y los insurgentes sabían que se trataba de un objetivo relativamente fácil.
NARRADOR: Cerca de las 9.30 a.m. se acercaron al centro de la ciudad. Insurgentes los emboscaron por atrás. Todos los cuatro guardias fueron muertos a tiros. Los insurgentes hicieron su propio vídeo de las secuelas.
HOMBRE NO IDENTIFICADO: Lo primero que se vio fue la cámara rebotando hacia ese SUV, y fue directamente hacia el coche. Era... – yo sé que era él por su apariencia, todo, claro como el día. Sabes, por lo menos sé que no lo quemaron vivo. Estaba muerto.
NARRADOR: Al llegar la prensa, una multitud había prendido fuego a los coches.
CORONEL JOHN TOOLAN: Por desgracia, apareció en CNN, y sabíamos que era un componente clave en la estrategia de los insurgentes, sacar las fotos, hacer aparecer como si estuvieran ganando. Estaba claro.
AMY GOODMAN: Nuestro invitado, Jeremy Scahill,
JEREMY SCAHILL: Gracias, Amy.
AMY GOODMAN: Bienvenido.
JEREMY SCAHILL: Gracias.
AMY GOODMAN: Acabamos de ver el pasaje de lo que ocurrió en Faluya, a fines de marzo de 2004. Describe lo que sucedió y por qué lo tomaste y lo expandiste en un libro.
JEREMY SCAHILL: Bueno, primero fui a Iraq como reportero de Democracy Now! a fines de 1998, cuando el gobierno de Clinton se preparaba para bombardear Iraq y, en los hechos, Clinton martilló a Iraq durante cuatro días en diciembre de 1998. Y fue el primero de lo que después serían numerosos viajes que hice a Iraq entre 1998 y 2003, cuando comenzó la ocupación de USA. Y pasé bastante tiempo entrando y saliendo de Faluya, una de las ciudades que visité en Iraq.
En realidad, en el verano de 2003, acampé en el desierto muy cerca de Faluya y caminé por el centro de la ciudad. Y mi recuerdo de las conversaciones con la gente de Faluya siempre tuvo que ver con una masacre. Pero esto fue antes de que la guerra de Iraq hubiera comenzado oficialmente en 2003. Durante la Guerra del Golfo de 1991, aviones de guerra aliados bombardearon una plaza de mercado abarrotada y dieron en un complejo residencial matando a unas setenta y ocho personas en Faluya. Y así, siempre pensé en eso como la masacre de Faluya.
Y tienes que comprender que cuando las tropas de USA entraron por primera vez en Bagdad, los faluyanos se organizaron lo mejor posible y evaluaron los trascendentales acontecimientos que habían ocurrido en el país al comenzar la ocupación. Y así, cuando las tropas de USA llegaron a los suburbios de Faluya en abril de 2003, los faluyanos les dijeron esencialmente: “Estamos bien. No los necesitamos aquí.” Y hubo algunos va-y-viene con los funcionarios locales, y los faluyanos estaban tratando realmente de organizar sus vidas y que sus niños fueran a la escuela. Y esto estaba ocurriendo en todo Iraq. A pesar de que había una ocupación, la gente estaba tratando de vivir vidas más o menos normales.
Y finalmente USA llegó y se apoderó de Faluya por la fuerza. Ellos, en los hechos, se apoderaron de una escuela primaria llamada Leader’s School en abril de 2003, y los iraquíes comenzaron a protestar, y eso llevó a lo que los faluyanos recuerdan como una masacre. Cerca de una docena de personas fueron muertas, setenta fueron heridas en una noche durante la protesta de los faluyanos. Y eso provocó realmente una serie de conflictos entre la gente de Faluya y los militares de USA, en los que numerosos soldados de USA fueron muertos, así como muchos faluyanos.
Y entonces sucedió otro acontecimiento antes de la emboscada en Faluya de los contratistas de Blackwater. El 22 de marzo, los militares israelíes mataron al jeque Ahmed Yassin, un clérigo postrado en una silla de ruedas, mientras salía de las plegarias matinales: lo mataron y con él a cerca de media docena de personas de su séquito. En Faluya hubo una masiva protesta contra esos hechos. La gente ya creía que los israelíes y USA trabajaban de común acuerdo durante la ocupación de Iraq. De manera que ése fue el contexto que condujo a la emboscada de Faluya, y casi nunca se habla de eso.
Por lo tanto, la gente de Faluya – y pienso que con razón – estaba muy indignada por el tratamiento sufrido a manos de USA y sus aliados y vio esa especie de relación entre USA e Israel como significando la conquista de Oriente Próximo y ciertamente de Iraq. En realidad, mucha gente en Iraq creía que los contratistas militares privados, como Blackwater, eran o de la CIA o del Mossad. Así que es muy probable que cuando esos individuos entraron a Faluya esa mañana, la gente pensó que estaba atacando a un convoy de la CIA o a un convoy del Mossad.
AMY GOODMAN: Y así, cuatro – iba a decir soldados, pero no lo eran – cuatro personas, contratistas militares, fueron muertos, arrastrados brutalmente por las calles de Faluya y luego colgados. Cuéntanos quiénes eran.
JEREMY SCAHILL: Bueno, esos individuos eran todos veteranos de las Fuerzas Especiales. Scott Helvenston fue uno de los más jóvenes que hayan servido alguna vez en los Seals de la Armada de USA [probablemente la más dura de las fuerzas especiales de USA]. Se convirtió en entrenador de los Seals de la Armada y sirvió en los Seals de la Armada durante doce años. Era un atleta de clase mundial. Ganó, creo, una medalla de oro y varias otras medallas en competencias internacionales. Jerry Zovko también había servido en las Fuerzas Especiales de USA. Mike Teague era un veterano de varias guerras de USA, incluyendo Afganistán, y era un soldado muy condecorado. Y Wes Batalona era un Ranger del ejército de USA que había servido en Somalia. Así que esos individuos eran todos veteranos de las Fuerzas Especiales. Todos se consideraban USamericanos patriotas.
Y, sabes, he llegado a conocer muy bien a sus familias durante estos años. Todos ellos creían que sus seres queridos estaban haciendo lo que habían hecho siempre, sirviendo a su país. Y el hecho de que estuvieran trabajando para Blackwater no era diferente del servicio en los Seals de la Armada. Todos ellos pensaban que sus seres queridos iban allá para proteger a Paul Bremer, porque eso es lo que Blackwater estaba haciendo en Iraq en la época. No creo que ninguno en sus familias haya sabido que sus seres queridos terminarían muriendo por unos camiones de plataforma vacíos que iban a recoger equipos de cocina.
AMY GOODMAN: Y por eso han presentado demandas.
JEREMY SCAHILL: Y por lo tanto, después de que esos individuos fueron muertos, no creo que ninguna de las familias haya supuesto de inmediato alguna malicia de parte de Blackwater y, creo que hicieron lo que cualquiera habría hecho. Comenzaron a llamar a la compañía y a preguntar: “¿Qué pasó? ¿Qué estaban haciendo en Faluya? ¿Por qué escoltaban a esos camiones? ¿Por qué no estaban blindados los vehículos?” Y en lugar de recibir respuestas, las familias dicen que Blackwater les estaba tomando el pelo.
Y así, Blackwater lleva a esas familias en avión en octubre de 2004, varios meses después de la emboscada, y mientras estaban en el complejo de Blackwater en Moyock, Carolina del Norte, las familias dicen que los estaban controlando, que funcionarios de Blackwater no querían que hablaran los unos con los otros. Y el evento fue preparado casi como un memorial para sus seres queridos, y había alguna otra gente cuyos seres queridos habían muerto en Iraq, pero también hubo un momento para que las familias formularan preguntas sobre lo que había sucedido.
Y así, Donna Zovko, la madre de Jerry Zovko, y su hijo y su esposo estuvieron en una reunión con ejecutivos de Blackwater, y ella dice que pidió que le mostraran el informe sobre el incidente de la emboscada y que le devolvieran las pertenencias de su hijo. Y dice que un representante de Blackwater se levantó de la mesa y dijo que “se trata de un documento confidencial, y tendrá que demandarnos para obtenerlo.” Y así, las familias llegaron a conocerse en los meses siguientes, y Katy Helvenston, la madre de Scott Helvenston y Donna Zovko realmente las encabezaron en cierto modo. Y en enero de 2005, esas cuatro familias prepararon una innovadora demanda por homicidio culposo contra Blackwater, diciendo que la compañía había defraudado a sus seres queridos al no suministrarles las salvaguardias a las que estaba contractualmente obligada para su misión de ese día. Y, sí, los hombres firmaron contratos que decían que no responsabilizarían a Blackwater si morían o eran heridos. Pero las familias dicen que los contratos perdieron toda fuerza legal en el instante en el que Blackwater los envió a esa misión sin una debida preparación.
AMY GOODMAN: Es uno de los juicios contra esa compañía, Blackwater. Háblanos de esa compañía, quién la fundó, qué tamaño tiene.
JEREMY SCAHILL: Blackwater fue fundada – fue realmente registrada a fines de 1996, y en realidad comenzó a aumentar sus operaciones en 1997. Originalmente, se trataba de una parcela de 20 kilómetros cuadrados cerca de Great Dismal Swamp en Carolina del Norte, y de la fortuna privada personal de su fundador, Erik Prince. Se cree que es, si no el más rico, uno de los más ricos que hayan servido jamás en los elitistas Seals de la Armada de USA.
Tal vez deberíamos hablar un momento sobre de quién se trata y sus antecedentes, porque todo tiene que ver con el éxito de la compañía. Erik Prince proviene de una dinastía cristiana derechista muy acaudalada en la ciudad de Holland, Michigan. Su padre fue un hombre llamado Edgar Prince, que era una especie de capitalista que salió adelante sin ayuda alguna. Construyó un imperio llamado Prince Manufacturing Corp. que fabricaba piezas para autos, aprovisionaba a la industria automovilística. Y, en realidad, el motivo por el que tal vez se conoce mejor a la compañía es por la creación de la ahora generalizada visera contra el sol. Y cuando bajas la visera en tu coche y se enciende la luz, es una invención de la familia de Prince. Y fue un negocio muy rentable.
Y así, el joven Erik Price creció en esa atmósfera muy embriagadora que mezclaba una especie de evangelio de mercado libre con el evangelio cristiano literal. Sus familiares eran calvinistas estrictos. Y Erik Prince fue político desde muy joven y vio como su padre utilizó su compañía como una máquina para generar dinero a fin de alimentar el ascenso de lo que ahora conocemos como la derecha religiosa en este país, así como la Revolución Republicana de 1994, Su padre dio el dinero germinal a Gary Bauer para fundar el Consejo de Investigación de la Familia. El joven Erik Prince estuvo en la primera cosecha de pasantes que sirvieron en el Consejo de Investigación de la Familia. James Dobson y a su grupo Foco en la Familia – lo que ahora es algo como la red organizadora evangélica más importante en este país, los “guerreros de la oración,” – daban un financiamiento importante.
Y lo que es interesante es que Betsy, la hermana de Erik Prince, se casó con otra familia importantísima de Michigan, tal vez el financista más importante de la Revolución Republicana: Amway Corporation de Dick DeVos. La hermana de Erik Prince se casó con Dick DeVos, heredero de la fortuna de Amway. Y Amway fue la compañía que vendió productos de uso doméstico y de cierto modo fue acusada de no sólo vender sus productos, sino de vender su orden del día política: el ascenso de la derecha cristiana y de la Revolución Republicana. Y así, el matrimonio de esas dos familias fue algo como típico de la fusión de las familias monárquicas de la antigua Europa.
Y así, Erik Prince creció en esta atmósfera, en la que su familia fue un verdadero factor de poder en lo que sería la Revolución Republicana de 1994. Erik Prince trabajó de pasante en la Casa Blanca de George H.W. Bush, pero se quejó de que no era suficientemente conservadora para su gusto en los temas relacionados con los gay, respecto al presupuesto equilibrado, sobre el entorno. También fue un pasante con el congresista conservador de California, Dana Rohrabacher, un hombre que, después de abandonar el equipo de Reagan como asesor y escritor de discursos, se sumó a los muyahidín en Afganistán antes de comenzar su período en el Congreso. Y así, Erik Prince –
AMY GOODMAN: A combatir a los soviéticos,
JEREMY SCAHILL: A combatir a los soviéticos, y él – sabes, alardeó de haber ido allá para estar junto a los combatientes por la libertad, los mismos combatientes por la libertad que ahora son los que han declarado la guerra al gobierno de Bush y, ya sabes, el gobierno de Bush pretende ser el centro de la así llamada guerra contra el terror. Y esos fueron los inicios del joven Erik Prince.
Y luego fue a unirse a los Seals de la Armada de USA. Y no creo que haya querido abandonar a los Seals de la Armada, pero su padre falleció en 1995, y su mujer tenía cáncer, y ya no era una opción ser un Seal de la Armada. Prince había estado en Bosnia. Había estado en Haití. Había servido en el Mediterráneo. Y así, de alguna manera volvió a casa a mediados de los años noventa para ayudar a la familia a ordenar sus asuntos y también a cuidar a su esposa enferma.
Y la familia terminó, después de mucha deliberación, por vender Prince Manufacturing por poco menos que 1.500 millones de dólares en efectivo, y Erik Prince emprendió su experiencia política, su compromiso religioso y la experiencia que obtuvo de observar como su padre se convertía en un importante manipulador en política y negocios, y abrió Blackwater. Y formó un equipo con otros antiguos sujetos de las Fuerzas Especiales, y Blackwater fue fundada sobre la base del principio de anticipar la acelerada subcontratación por el gobierno del entrenamiento y la capacitación relacionada con armas de fuego. Supuestamente iba a ser algo como un paraíso/centro de entrenamiento de deportistas en los páramos de Carolina del Norte.
AMY GOODMAN: Comienzas tu libro hablando sobre un discurso de Donald Rumsfeld el día antes de los ataques del 11 de septiembre.
JEREMY SCAHILL: Correcto. El 10 de septiembre de 2001, Donald Rumsfeld hizo uno de sus primeros discursos de importancia como Secretario de Defensa, y reunió en su presencia a una manada de ejecutivos corporativos que habían sido elegidos por el gobierno de Bush para que compusieran el máximo liderazgo civil en el Pentágono. En el Pentágono había una especie de mezcla de gente. Por una parte, había gente de USA corporativo, de todos los fabricantes de armas y productos para la defensa, y luego también estaban los ideólogos neoconservadores, gente como Paul Wolfowitz. Y así, Rumsfeld hizo un discurso en el que literalmente declaró la guerra a la burocracia del Pentágono. Y dijo: “No he venido a destruir el Pentágono, sino a liberarlo. Tenemos que salvarlo de sí mismo.”
Y luego literalmente el día siguiente, el Pentágono fue atacado. Pero la visión que Rumsfeld describió ese día sería conocida como la Doctrina Rumsfeld, cuando se utiliza la alta tecnología, fuerzas de base pequeña y un uso creciente y acelerado de contratistas privados para librar las guerras. Y también, en el centro de la Doctrina Rumsfeld, estaba el cambio de régimen en naciones estratégicas centrales. Tanto Rumsfeld como Cheney habían sido firmantes del Proyecto por un Nuevo Siglo USamericano, que preveía un nuevo Pearl Harbor como acelerador de la orden del día, la orden del día neoconservadora. Y, por cierto, el día después de que Rumsfeld presentara ese plan, fue atacado el Pentágono, y de repente el mundo se convirtió en un lienzo vacío en el que Rumsfeld y Cheney y Bush podían pintar su visión.
AMY GOODMAN: Jeremy Scahill, dedicas todo un capítulo a otro funcionario dentro de Blackwater, Cofer Black.
JEREMY SCAHILL: Correcto. Quiero decir, Blackwater está realmente amañado perfectamente. La baraja está realmente amañada a favor de Blackwater. En los tiempos en los que vivimos ahora mismo, tenemos a varios antiguos altos funcionarios del gobierno de Bush, como del gobierno de Reagan, sino del actual gobierno de Bush.
Entre los más destacados, está J. Cofer Black, tal vez el mayor manipulador del poder en el arsenal de Blackwater, quien es un veterano de treinta años en la Agencia Central de Inteligencia, que comenzó su carrera en los años setenta en África, cuando USA – bueno, hay quien diría que apoyaba el régimen del apartheid, otros dirían que no hacía nada por detenerlo. Así que Cofer Black fue uno de los personajes centrales de la CIA en África durante todos los años setenta y ochenta. Y llegó a Sudán a comienzos de los años noventa, y llegó con cobertura diplomática. Estuvo allí como una especie de diplomático, pero en realidad era de la CIA.
Y mientras Black estaba allí, un joven multimillonario saudí llamado Osama bin Laden estaba construyendo su red internacional. Y para cuando Black abandonó Sudán, unos pocos años después, la CIA se refería a esta última como la Fundación Ford del terrorismo islámico. Y así, Cofer Black y Osama bin Laden operaron ambos simultáneamente en Jartum en Sudán en los años noventa. Y en un momento, hubo un complot para matar a Cofer Black, una vez que el grupo de bin Laden supo que en realidad era de la CIA. Y así, estaban como controlándose mutuamente. Y uno de los agentes de Black en Sudán preparó efectivamente un complot para matar a bin Laden y lanzar su cuerpo por sobre la reja de la embajada iraní para que pareciera como si los iraníes habían matado a bin Laden. Pero en esos días, a bin Laden no lo consideraban muy importante. El que era importante en Sudán, era Carlos el Chacal, el famoso terrorista internacional. Y así, Cofer Black se destacó en los años noventa, no por algo relacionado con Osama bin Laden, sino por el hecho de que fue visto como el hombre que capturó a Carlos el Chacal.
Y Black partió de allí a servir en Latinoamérica, y justo antes del 11-S fue elegido para dirigir el centro de contraterrorismo de la CIA. Y así, cuando ocurrieron los ataques del 11-S, Cofer Black fue llamado a la Sala de Situación en la Casa Blanca el 13 de septiembre de 2001, para presentar al presidente Bush el plan de la CIA para perseguir a bin Laden. Y se dijo que lanzaba papeles al suelo mientras describía como iban a introducir Fuerzas Especiales en Afganistán. Y dijo al presidente Bush que le llevaría la cabeza de Osama bin Laden en una caja con hielo seco. Y, en realidad, esas fueron las órdenes que dio a sus agentes de la CIA que entraron con el equipo Jawbreaker [Rompe mandíbulas] en Afganistán después del 11-S. Y uno dijo a Cofer Black, sabes: “No sé lo que vamos a hacer en cuanto al hielo seco en el terreno, pero ciertamente podemos conseguir una caja de cartón.”
Cofer Black se hizo famoso en el gobierno como el individuo de las moscas en los globos oculares, porque hablaba en esa especie de términos mesiánicos sobre la misión que estaban a punto de emprender y dijo: “Cuando hayamos terminado con ellos, tendrán moscas caminando sobre sus globos oculares.” Dijo a diplomáticos rusos: “Vamos a clavar sus cabezas sobre picas en el campo.” Y éste es el sujeto que llegó después del 11-S a acelerar realmente el uso de entregas extraordinarias, la captura de personas, colocándoles capuchones, colocándoles pañales, enviándolas a esos largos vuelos a países terceros donde les hacían numerosas preguntas suministradas por interrogadores USamericanos y donde fueron torturados, humillados y quebrantados – gente como Maher Arar, de quienes has hablado extensivamente en este programa.
AMY GOODMAN: Cofer Black forma ahora parte del nuevo esfuerzo de Blackwater, una nueva compañía llamada Total Intelligence Solutions [Soluciones Totales de Inteligencia].
JEREMY SCAHILL: Correcto. Es realmente la próxima especie de generación de la privatización: la privatización de las operaciones de inteligencia. Y están mercadeando sus servicios a las 500 compañías de Forbes. Y por lo tanto, no se trata sólo de Cofer Black. Es otro tipo de la CIA que fue a trabajar en Blackwater, Robert Richer, que fue Director Adjunto de Operaciones en la CIA. Y esos dos son realmente la clase de dirigentes tras la nueva iniciativa.
Pero, en realidad, el que está tras todo el asunto es Erik Prince, el jefe de Blackwater. Está adquiriendo rápidamente, por ejemplo, un centro de formulación de políticas, el Terrorism Research Center [Centro de Investigación del Terrorismo], y otras entidades de inteligencia y juntándolas. El gran ímpetu de Blackwater en la actualidad no es sólo por obtener contratos del gobierno, sino también contratos de las corporaciones. Y así, forma parte de esta orden del día radical de privatización. Y que haya un hombre dirigiendo todo eso que dijo abiertamente al Congreso: “Hubo un antes del 11-S, y después del 11-S nos sacamos los guantes” – es un tipo que dirigió esencialmente el programa de entregas extraordinarias, que trabaja ahora de vicepresidente de Blackwater e inicia su propia compañía privada de inteligencia.
Blackwater tiene una flota de más de veinte aviones, muchos de ellos del tipo de aviones utilizados en las entregas extraordinarias. Ahora, no poseemos ninguna evidencia directa que sugiera que los aviones de Blackwater fueron utilizados en entregas extraordinarias, pero los tipos de aviones que tienen y el tipo de vuelos que hacen son muy similares a los que han sido documentados como utilizados en las entregas extraordinarias. De manera que esto posa numerosas preguntas serias sobre la dimensión de la participación de Blackwater.
AMY GOODMAN: Jeremy, tu libro es número dos en la lista de libros de no-ficción más vendidos de Amazon. Parece ser un problema, bueno, tal vez para Blackwater, quienes – bueno, tienes un sitio en la Red llamado blackwaterbook.com?
JEREMY SCAHILL: Sí.
AMY GOODMAN: ¿Qué pasó con tu sitio en la Red?
JEREMY SCAHILL: Bueno, en realidad recibió una carta de Blackwater – de uno de los numerosos abogados de Blackwater. Tienen un ejército de abogados. El abogado en cuestión es Ken Starr, el hombre que dirigió la acusación contra el presidente Clinton. Y su anterior abogado fue Fred Fielding, quien es ahora abogado de la Casa Blanca de Bush, que lo defiende contra el escándalo de la purga de fiscales. Así que tienen poderosos estudios jurídicos, numerosos estudios jurídicos que trabajan para ellos. Recibimos una carta de su estudio jurídico diciendo que respetan mis derechos bajo la Primera Enmienda de criticar a Blackwater, pero que cierre mi sitio en la Red. Y dijeron que estoy violando la Ley Lanham, que tiene que ver con la competencia corporativa y las marcas registradas. Y ésas, quiero decir, son tácticas de intimidación. Y no vamos a ceder. El sitio en la Red seguirá existiendo.
AMY GOODMAN: Bueno, hablemos de los juicios contra Blackwater. Uno es el juicio relacionado con los hombres que murieron en Faluya, presentado por sus familias. Otro tiene que ver con Afganistán. ¿Qué pasó?
JEREMY SCAHILL: Correcto. Esto proviene de una caída de avión que ocurrió en Afganistán en noviembre de 2004. Quiero decir, esto realmente habla del alcance de Blackwater. Blackwater – hablé de su división de aviación. Blackwater tiene un contrato en Afganistán para suministrar una especie de servicio de trasbordo para los militares de USA, en el que aviones de Blackwater llevan a personal, en algunos casos soldados de USA en servicio activo, del punto A al punto B dentro de Afganistán. También transportan suministros y equipos, y otras cosas.
Y así, en noviembre de 2004, Blackwater estaba operando un avión que llevaba a una cantidad de soldados de USA de un punto a otro. Iban por una cadena de montañas, y pudimos obtener la trascripción de los datos registrados en la cabina del piloto, y los pilotos parecían estar haciendo travesuras diciendo, sabes: “Eres un combatiente del ala C, Guerra de las Estrellas,” y estaban bromeando entre ellos. Y el avión terminó por estrellarse contra el lado de la montaña. Y lo que es diferente de Faluya es que en este caso fueron muertos soldados en servicio activo de USA, uno de ellos un oficial militar relativamente alto. Y así, las familias, no de los contratistas de Blackwater, sino de los soldados, están demandando a Blackwater. Y éste también podría ser una caso que sienta precedentes.
Ahora bien, Blackwater ha argüido en sus instrucciones legales que no puede ser demandado en tribunales civiles y que tiene derecho a la misma inmunidad de la que gozan los militares contra la litigación civil dentro de USA. Y el motivo por el que Blackwater dice esto, o entre las principales razones, es que Donald Rumsfeld clasificó en febrero de 2006 a los contratistas como parte oficial de la fuerza total de USA, formando parte efectiva de la máquina bélica de USA. Así que Blackwater ha dado un vuelco y adoptado la designación de Rumsfeld de su compañía como parte oficial de la fuerza total de USA y dicho: “Esto significa que formamos parte de las fuerzas armadas de USA y no nos podéis demandar.” Al mismo tiempo, Blackwater, desde 2004 ha estado cabildeando para que sus fuerzas no sean colocadas bajo el Código Uniforme de Justicia Militar, conocido comúnmente como el sistema de cortes marciales. De modo que Blackwater dice esencialmente: “Estamos por sobre la ley. No podemos ser juzgados en tribunales militares. No podemos ser juzgados por tribunales civiles.”
AMY GOODMAN: ¿Y cuáles son las leyes que los miembros del Congreso y los senadores tratan de aprobar actualmente?
JEREMY SCAHILL: Bueno, es interesante, porque una de las razones, pienso, por las que el gobierno de Bush utiliza a compañías como Blackwater es que proveen una cantidad extraordinaria de cobertura política. Sabemos que por lo menos 780 contratistas han sido muertos en Iraq. Creo que la cantidad es en realidad probablemente mucho más elevada, pero se trata de gente cuyas familias han solicitados prestaciones por muerte bajo el programa federal de seguro suministrado a los contratistas.
AMY GOODMAN: Lo que significaría, a propósito, que estamos hablando de más de 4.000 USamericanos que han muerto en Iraq.
JEREMY SCAHILL: Son 4.000, sí, personas que son – bueno, en realidad no todos los 780 son USamericanos, pero trabajan para compañías USamericanas o por cuenta de la ocupación. Pero, de nuevo, son sólo las personas que son elegibles para prestaciones federales por muerte en USA. Más de 7.600 han sido heridas en Iraq. Hay 100.000 contratistas privados en Iraq. Sabemos de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental [GAO] que hay 48.000 empleados de firmas militares privadas, compañías mercenarias, operando en Iraq. 180 firmas están registradas como operando en Iraq, y Blackwater es algo como el líder de la industria. Y operan en un clima de total impunidad. No hay una ley efectiva que rija a esas fuerzas mercenarias en Iraq.
Técnicamente, el derecho del país es algo llamado la Ley Militar de Jurisdicción Extraterritorial – es un trabalenguas – que fue aprobado en el año 2000, y dice que cualquiera, cualquier contratista que trabaje para o acompañe a las fuerzas Armadas debería ser sometido a enjuiciamiento bajo la ley de USA por crímenes cometidos en el campo de batalla. Ahora bien, uno de los principales defectos de eso – quiero decir, existe un defecto mucho mayor, que explicaré en un segundo – uno de los principales defectos de eso es que Blackwater, por ejemplo, no trabaja para las fuerzas Armadas. Tiene un contrato con el Departamento de Estado en Iraq. Así que desde el punto de vista técnico no trabaja para el Departamento de Defensa. Así que podría argumentar que realmente no está sometido a esa ley. Sólo el Departamento de Estado ha pagado a Blackwater desde junio de 2004 750 millones de dólares. Es sólo uno de los contratos de Blackwater.
Y así, lo que sucede ahora mismo es que el representante David Price, y por casualidad proviene de la tierra de Blackwater, Carolina del Norte – es demócrata – está presentando legislación para expandir esa ley, a la que me refería anteriormente, para que incluya a todos los contratistas, así que desde el punto de vista técnico cubriría a Blackwater.
Pero el principal problema no es lo bien que se ve en el papel. El principal problema es que ahora mismo hay 100.000 fuerzas privadas operando en Iraq - ¿quién va a hacer las investigaciones? Porque según esta ley, serían fiscales de USA. ¿Así que un fiscal federal de USA iría de Virginia a Bakuba? ¿Y quién los va a proteger? ¿Y quién va a entrevistar a las víctimas iraquíes? ¿Y cómo funcionaría todo esto? Y cuando le pregunté esto al representante David Price, dijo: “Bueno, es una excelente pregunta. No dije que era algo simple.” Pero el hecho es que la industria mercenaria apoya esa legislación porque no es aplicable. Y así, se ve muy bien en el papel. Los mercenarios pueden ir al Congreso y decir: “Bueno, existe esta ley. Podemos ser procesados.” Pero la realidad es que sólo una persona ha sido acusada, un solo contratista ha sido acusado en todos estos años de ocupación en Iraq, y ni siquiera fue un contratista militar armado.
AMY GOODMAN: ¿Y otras leyes que miembros del Congreso y senadores están tratando de presentar?
JEREMY SCAHILL: A fines del año pasado pasó una cosa muy interesante. El senador conservador por Carolina del Sur, Lindsey Graham, él mismo ex oficial de los JAG [Judge Advocate General, abogados de las fuerzas Armadas de USA] en la Fuerza Aérea, actualmente abogado reservista de la Fuerza Aérea, agregó subrepticiamente a la autorización de defensa de 2007 que el presidente Bush promulgó como ley, que los contratistas serán colocados bajo el UCMJ, el Código Uniforme de Justicia Militar, el sistema de cortes marciales. Perdieron la chaveta con el asunto. Y es sólo un ejemplo en el que –
AMY GOODMAN: Eso fue aprobado.
JEREMY SCAHILL: Fue aprobado. Bush promulgó la ley. Así que ahora, Barack Obama, por ejemplo, presentó esa legislación aplastante que también trata de expandir ese procesamiento interior de contratistas al campo de batalla, y también pide al Pentágono que aclare cómo va a implementar el cambio hecho por Lindsey Graham, porque la ley del país ahora mismo es en realidad que los contratistas podrían ser colocados en el sistema de cortes marciales. Y creo que vamos a ver serios cuestionamientos constitucionales. Esto va a tardar años y años. Quiero decir, los contratistas están para quedarse. Quiero decir, no vamos a llegar a ninguna parte. Y sólo van a aumentar con la ‘elevación’ y con la salida de los británicos, sabes, de parte de sus soldados.
AMY GOODMAN: Jeremy Scahill, ¿quién es el hombre de Blackwater en Latinoamérica?
JEREMY SCAHILL: El hombre de Blackwater en Latino... – bueno, ya no es su hombre en Latinoamérica, sino el hombre que ha estado trabajando para Blackwater en Latinoamérica es un individuo llamado José Miguel Pizarro, y es un ciudadano de doble nacionalidad de USA y Chile. En realidad lo tengo en mis archivos y lo entrevisté durante varias horas. Y Mr. Pizarro creció en el Chile de Pinochet con sueños de servir en las fuerzas Armadas chilenas. Y es un gran defensor de Augusto Pinochet y un defensor del historial de Pinochet y dice que vivió bajo el gobierno militar durante diecisiete años y que no vio ninguna dictadura y, sabes, suma y sigue. Y explico en detalle en el libro hasta qué punto es un entusiasta de Pinochet.
Así que cumplió sus sueños. Sirvió en las fuerzas armadas chilenas y llegó a conocer – porque era bilingüe y también era ciudadano de USA – llegó a conocer a gente de las fuerzas armadas de USA y realmente los admiró y los respetó. Y así, cuando abandonó las fuerzas armadas chilenas, se unió a las fuerzas armadas de USA y trabajó como traductor para el Comando Sur de USA. Y viajó por toda Latinoamérica y se reunió con todos esos funcionarios militares.
Y entonces, en 1999, ofreció sus servicios a General Dynamics, mercadeando esencialmente productos militares de General Dynamics a los gobiernos latinoamericanos. Y tuvo tanto éxito que en 2001 abandonó General Dynamics y abrió su propia consultoría y fue y se presentó a todos los agregados militares de las naciones latinoamericanas y comenzó a venderles lo que calificó de “inteligencia empresarial.” Dice: “Yo no era un traficante de armas.” Y así, lo que hacía Pizarro era ir a ver a los agregados militares de casi cada nación latinoamericana y les decía: “Puedo ponerlo en contacto con gente que puede ofrecer servicios a sus fuerzas Armadas con nuevos equipamientos y armas, etc.” Así que andaba por ahí y en cierto modo era un intermediario entre los fabricantes de armas de USA y gobiernos latinoamericanos. Y formó una operación muy exitosa.
Cuando comenzó la guerra de Iraq en 2003, Pizarro fue contratado por CNN en Español como comentarista sobre la guerra, y estableció una amistad con Wesley Clark, y dijo que iba a la cafetería – tanto él como Clark estaban basados en Atlanta – y si no sabía qué decir sobre un tema en particular, le preguntaba a Wesley Clark: “¿Qué debería decir sobre esto?” Y el general Clark le respondía: “Bueno, José, te lo diré,” y entonces decía exactamente en español lo que Clark le había dicho en inglés. Y así, trabajaba Pizarro, y seguía realizando su asesoría militar.
Conoció a una representante de Blackwater, a quien describió como una mujer atractiva, en una exposición profesional en 2003. Y se acercó a ellos. En realidad, nunca había oído hablar de Blackwater. Y su idea inicial fue que quería ayudar a Blackwater a vender sus sistemas de objetivos en Latinoamérica, como los había hecho para todas esas otras compañías. Y así, terminó por ir al complejo de Blackwater, y dio que fue como si entrara a un plató cinematográfico, a una base militar privada. Lo enloqueció esa propiedad de 28 kilómetros cuadrados en Moyock, Carolina del Norte. Y, sabes, habló al respecto, como un niño que ve su primera película en la gran pantalla.
Y así tuvo de inmediato esa visión de que “no voy a vender sus sistemas de objetivos. Quiero conseguirles algunos soldados chilenos.” Y así, comenzó a cabildear a funcionarios de Blackwater diciendo, sabes, los chilenos están verdaderamente bien entrenados y, sabes, existe el sistema de USA, y tenemos tremendas fuerzas especiales. Y, desde luego, hablaba de las fuerzas armadas establecidas con el apoyo de USA en el Chile de Pinochet, sabes, ese régimen asesino, ese régimen brutal en Chile. Y así, el presidente de Blackwater, Gary Jackson, dice Pizarro, no estaba convencido en absoluto. Y costó semanas y meses de trabajo para llegar a una proposición real.
Pizarro obtuvo una reunión con Erik Prince, fue y le dijo: “Sabe, Mr. Prince, quisiera cinco minutos de su tiempo.” Prince, dice, le respondió: “Te doy tres minutos.” Resultó, según Pizarro, que Erik Prince había servido con los Seals de la Armada en Chile y tenía un gran respeto por las fuerzas chilenas. Así le dijo esencialmente a Pizarro: “Si puedes conseguirme aunque sea un solo Seal de la Armada de Chile, me vale la pena. Así que hazlo, anda para allá, y junta a tus muchachos. Y llámame cuando estés listo.”
Pizarro fue a Chile, comenzó a hablar con la gente, gente ex militar, etc. Puso un aviso en el periódico, lo inundaron las solicitudes de antiguos miembros de las fuerzas especiales chilenas. Y establecieron un campo, en el que comenzaron a evaluar. Dice: “No estábamos entrenando. Estábamos evaluando soldados.” Y utilizaban rifles simulados, etc., en el campo chileno.
Y para acortar la historia, Blackwater envió a evaluadores. Tres evaluadores fueron a Chile en noviembre de 2003, y consideraron las fuerzas de Pizarro. Y finalmente, en febrero de 2004, Pizarro fue a Moyock, Carolina del Norte, con su primer grupo de chilenos. Y dice que suministró unos 750 chilenos a Blackwater y a otras firmas militares privadas que operan en Iraq. Fueron las primeras fuerzas internacionales cuyo uso es admitido por Blackwater. Entonces citó a Gary Jackson, el que se opuso originalmente, después de la llegada de sus chilenos a Iraq, diciendo: “Fuimos al confín del mundo a la busca de profesionales, y los chilenos encajan bien en el sistema de Blackwater.”
AMY GOODMAN: ¿Hay otros internacionales empleados actualmente por Blackwater?
JEREMY SCAHILL: Bueno, hubo un gran escándalo hace varios meses. Blackwater había contratado a fuerzas colombianas, pero sólo les pagaba 34 dólares por día. Y por lo tanto, los colombianos que Blackwater había contratado y llevado a Iraq hicieron una especie de huelga en el complejo de Blackwater y exigieron que se les pagara como a los demás.
AMY GOODMAN: También escribes que Blackwater tiene realmente a su cargo a soldados de USA. Nos queda sólo un minuto, pero habla de Najaf.
JEREMY SCAHILL: Uno de los incidentes más inquietantes que ocurrieron en Iraq con mercenarios fue el 4 de abril de 2004. Fuerzas de Muqtada al-Sadr del Ejército Mahdi participaron en un levantamiento, porque Paul Bremer había ordenado el arresto de uno de sus máximos lugartenientes, y hubo una masiva protesta en la ciudad de Najaf. Blackwater estaba protegiendo la oficina de ocupación en el lugar. También había algunos soldados salvadoreños, parte de la Coalición de los Dispuestos, así como algunos Marines de USA en servicio activo.
Y uno de esos Marines, el cabo Lonnie Young – tengo el informe oficial de los Marines de ese día. Mientras sucedía la protesta, Lonnie Young, ese Marine en servicio activo, tenía su arma apuntada hacia la multitud, a un tipo que dice llevaba un AK-47. Y piensa, sabes: “Tengo que pedir órdenes para abrir fuego,” pero no había oficial a cargo en el lugar. Así que pidió a Blackwater permiso para abrir fuego. Y dijo: “Señor, tengo un objetivo con su permiso.” Y dice que Blackwater dio la orden.
Así que Blackwater ejerció el comando activo sobre un Marine de USA en servicio activo en una batalla que las fuerzas de Muqtada al-Sadr recuerdan como una masacre del 4 de abril de 2004. Los de Blackwater se refieren al caso como su Álamo. No está claro cuántas personas fueron muertas ese día, pero los de Blackwater y ese Marine dispararon tantas balas, que tenían que detenerse cada quince minutos para permitir que sus armas se enfriaran. Lonnie Young, ese Marine, dice que cientos de personas fueron muertas ese día. El gobierno de USA dijo que fueron entre veinte y treinta.
AMY GOODMAN: Volvamos a casa, a Nueva Orleans.
JEREMY SCAHILL: Blackwater apareció en Nueva Orleans sin un contrato, inmediatamente después del huracán Katrina, llegó antes que la mayoría de las agencias federales a la zona del huracán; dentro de días fue contratado por el Departamento de Seguridad Interior. Blackwater pagó a sus hombres, me dijeron, 350 dólares al día. Facturó al gobierno federal 950 dólares por hombre de Blackwater por día. En un momento, tuvo 600 hombres entre Texas y Mississippi, por todo el Golfo. A veces Blackwater se estaba embolsando 240.000 dólares por día.
En un acto de cinismo extraordinario, Blackwater realizó en noviembre de 2005, un acto de recolección de fondos para el huracán Katrina. Paul Bremer fue el orador central, y reunieron 138.000 dólares y los entregaron a la Cruz Roja. No vi en ninguna parte a la Cruz Roja cuando estuve en Nueva Orleans después del huracán Katrina. Pero lo importante es que dieron 138.000 dólares cuando se estaban embolsando 240.000 dólares por día.
AMY GOODMAN: Jeremy, tenemos que detenernos aquí, pero quiero preguntarte si volverías mañana y así te sumas a Naomi Klein, que estará con nosotros. Mañana por la noche, tú y Naomi Klein tendréis una discusión – yo la moderaré – en la Sociedad de la Cultura Ética aquí en Nueva York, sobre “Blackwater: The Rise of the World's Most Powerful Mercenary Army,” el nombre de tu primer libro. Y felicitaciones por esa obra maestra de investigación. Hablaremos mañana sobre Nueva Orleans, sobre la expansión de Blackwater en el frente interno, e iremos al exterior, al Mar Caspio. ¿Cuáles son sus planes para la Cuenca del Caspio?
http://www.democracynow.org/article.pl?sid=07/03/20/1337226
Iniciamos la segunda parte de nuestra discusión con el periodista investigativo Jeremy Scahill, autor del nuevo libro “"Blackwater: The Rise of the World's Most Powerful Mercenary Army" [El ascenso del ejército mercenario más poderoso del mundo]. Scahill habla del papel de Blackwater en la región del Mar Caspio en Asia Central y de la batalla en el Congreso sobre la responsabilidad de los contratistas privados.
Jeremy es corresponsal de Democracy Now! y miembro escritor de la Fundación Puffin en el Instituto The Nation. Más información en Blackwaterbook.com
TRASCRIPCIÓN NO EDITADA
AMY GOODMAN: Jeremy, antes de ir al área del Mar Caspio, ayer hablamos de Iraq, de Afganistán, de que Blackwater ha sido demandado por situaciones en ambos casos. Por favor resume brevemente una vez más para los televidentes y radioescuchas que no vieron el show de ayer sobre lo que es Blackwater.
JEREMY SCAHILL: Hace una década esa compañía no existía. Era poco más que una parcela de 20 kilómetros cuadrados cerca de Great Dismal Swamp y la fortuna privada de su fundador, derechista cristiano y financista del presidente, Erik Prince, cuya familia tuvo una larga historia de respaldo a causas de la Revolución Republicana y al ascenso de la derecha religiosa. La compañía había comenzado oficialmente en 1996, comenzó a crecer en 1997 como una especie de instalación de entrenamiento para fuerzas federales, de mantenimiento del orden local y estatal, así como para las fuerzas armadas.
Después del 11-S, se convirtió en un equipo mercenario total y ahora tiene muchos, muchos contratos del gobierno. Sólo uno de ellos, con el Departamento de Estado ha generado 750 millones de dólares para Blackwater desde junio de 2004. La compañía protege a los altos funcionarios de USA en Iraq, entrena fuerzas en Afganistán, ha sido desplegada en Nueva Orleans. Tiene a 2.300 hombres activamente desplegados en todo el mundo, otros 20.000 contratistas listos para entrar en acción. Es realmente la guardia pretoriana de la guerra contra el terror global del gobierno de Bush.
AMY GOODMAN: Y emplea a USamericanos, así como a gente – ayer hablamos de los chilenos bajo el régimen de Pinochet, esos soldados también han sido incluidos en esa guardia.
JEREMY SCAHILL: Correcto. Quiero decir que el gobierno de Bush no logró construir una verdadera “coalición de los dispuestos” en Iraq, y por ello estructuraron lo que algunos llaman la “coalición de la facturación.” Y Blackwater y otras compañías mercenarias, constituyen la única internacionalización que tiene lugar en el caso de la ocupación.
Documento en el libro un caso en el que en efecto otra compañía mercenaria contrató exactamente a los soldados hondureños que habían sido retirados de Iraq por el gobierno de Honduras después que John Negroponte fue nombrado embajador de USA. Una compañía mercenaria fue a Honduras, contrató a esos soldados y los envió de vuelta a Iraq.
Y en el caso de Chile, se trataba de un país – un 92% de la población en Chile estaba contra la guerra. Chile era un miembro rotante del Consejo de Seguridad y estaba contra la ocupación de Iraq. Blackwater y otras firmas fueron al país y contrataron a comandos chilenos y a otros soldados y los enviaron a Iraq en contravención total de las leyes del gobierno chileno y contra la voluntad del pueblo chileno.
Y éste es un guión que se ha reproducido una y otra vez con estas compañías. Reclutan en países que están contra la guerra en Iraq, y envían sus fuerzas a ese país. Y esto no es realmente sólo una subversión de los procesos interiores en esos países, sino también una subversión de la democracia en USA, porque existe una resistencia necesaria a la lucha contra estas guerras de agresión, guerras ofensivas, y cuando tienes una crisis de reclutamiento en las fuerzas militares y no quieres tener un servicio militar obligatorio por razones políticas, simplemente contratas soldados de todo el mundo y estructuras tu fuerza de ocupación.
AMY GOODMAN: Jeremy, ¿y respecto al Mar Caspio? ¿Qué tiene que ver Blackwater en esa zona? Y ubícala geográficamente.
JEREMY SCAHILL: Es una historia increíble que data de muchas décadas. Fue parte del gran juego entre USA y la antigua Unión Soviética. El Mar Caspio tiene una de las mayores reservas no utilizadas de petróleo y gas natural en el mundo. El gobierno de Clinton trató agresivamente de comenzar a explotar los recursos del Mar Caspio, pero no pudo hacerlo efectivamente.
Cuando llegó al poder el gobierno de Bush – bueno, pongamos esto en su contexto. El Mar Caspio está en Asia Central, y aparte de las antiguas repúblicas soviéticas, Irán también limita con el Mar Caspio, así que esto no es sólo una juego que las principales potencias del mundo juegan respecto con el petróleo, sino que tiene todo que ver con un potencial ataque de USA contra Irán. Se trata de una región muy estratégica para USA, en particular ahora mismo para el gobierno de Bush.
Y por lo tanto, cuando el gobierno de Bush tomó el poder hace unos pocos años, la Comisión de Energía de Cheney hizo un estudio en 2001, y estableció que hay 20.000 millones de barriles de petróleo en el Mar Caspio, y sus suministros rivalizan con los de USA, algo menos que USA. Y por lo tanto, el gobierno de Bush puso en la vía rápida el intento de abrir un oleoducto desde Azerbaiyán, la ciudad portuaria de Bakú, hacia occidente, y se pretendía que los recursos del Caspio fueran a los mercados de Europa Occidental. Rusia reaccionó de manera muy hostil a la postura de USA en la región. Y funcionarios de USA, el Secretario de Energía Samuel Bodman, hizo varios viajes a la región, y estuvo allí para la apertura de ese oleoducto.
Bueno, una historia que casi no ha recibido atención alguna es que cuando el gobierno de Bush comenzó a explotar los recursos del Mar Caspio, se dio cuenta de que necesitaba tener fuerzas de seguridad en la región, pero no quería tener una presencia militar abierta de USA, especialmente con la inminente ocupación de Iraq y la ocupación de Afganistán. De manera que lo que comenzó a hacer fue un programa llamado Guardia Caspia, con el que comenzaron a formar fuerzas militares en Georgia, Kazajstán, Azerbaiyán. Y éste fue un programa que recibió muy poca atención en los medios de información.
Y así, comenzando en julio de 2004, el gobierno de Bush envió a Blackwater a la parte más estratégica de esta operación, a la ciudad portuaria de Bakú, que sobresale de la costa de Azerbaiyán hacia el Mar Caspio. Y Blackwater fue sigilosamente con un contrato original de 2,5 millones de dólares, y estableció una unidad de noventa hombres de fuerzas especiales de las fuerzas armadas de Azerbaiyán, modelada según los Seals de la Armada de USA, Así que estaba exportando entrenamiento para las fuerzas más elitistas de USA. Blackwater va, establece lo que fue llamado la unidad azerí de prestigio de noventa hombres, y también convirtió una vieja base de fuerzas especiales de la Unión Soviética en Bakú en un centro de comando y control que fue modelado según el Centro de Comando y Control del Departamento de Seguridad Interior.
Cuando el gobierno iraní supo que Blackwater estaba en el Mar Caspio y que estaba involucrado en estos tipos de operaciones, desplegó su propia unidad especial de la Armada iraní en el Mar Caspio como respuesta directa a la presencia de Blackwater. Y lo que hizo esta misión fue permitir que el gobierno de Bush enviara fuerzas leales del sector privado para fortalecer no sólo la defensa del proyecto de oleoducto, que ahora está abierto y fluye, sino que algunos han sugerido que podría ser utilizada, esa instalación que Blackwater construyó, como una de varias bases de operación de avanzada para un ataque potencial contra Irán.
AMY GOODMAN: Jeremy Scahill, ayer hablaste de que estuviste en Nueva Orleans después de Katrina, viendo la llegada de los guardias de Blackwater, que recibían 350 dólares de Blackwater, pero Blackwater cobraba 950 dólares al gobierno. ¿Qué hay sobre otros sitios en USA en los que Blackwater se despliega, como ser la frontera?
JEREMY SCAHILL: Bueno, Blackwater en realidad vio a Nueva Orleans como una oportunidad para iniciar una división totalmente nueva, y comenzó, después del huracán Katrina, una división de operaciones interiores. Representantes de Blackwater, hace algunos meses, se reunieron con el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, sobre trabajos de reacción ante desastres en el caso de un terremoto. La compañía simultáneamente solicitó licencias de operación en todos los Estados costeros de USA.
Su nueva instalación de entrenamiento, la llaman – yo la llamo una base militar privada – está siendo abierta ahora en Illinois. En realidad, acaban de publicar ayer su nuevo programa de entrenamiento, y existe resistencia de base en Illinois ante la apertura de esa base militar privada en Mount Carroll, Illinois, que queda a unas pocas horas fuera de Chicago. Blackwater también se esfuerza por abrir una nueva instalación en San Diego – cerca de San Diego, California. Una vez más, la gente local se presenta y dice: “No queremos que esos individuos con armas pesadas vengan a nuestra comunidad. No queremos el tableteo del fuego de ametralladoras.” De manera que en realidad Blackwater, creo, ve el abrevadero alimentario interior en USA como una frontera por conquistar.
Simultáneamente, Blackwater también está fabricando dirigibles de vigilancia que está
vendiendo al Departamento de Seguridad Interior, tal vez para utilizarlos en el control de la frontera entre USA y México. Está aumentando su entrenamiento de personal federal de mantenimiento del orden y tratando de obtener más contratos para entrenar a fuerzas interiores dentro de USA.
AMY GOODMAN: Aero Contractors en Carolina del Norte – Blackwater también está basado allí. Acabamos de leer un titular sobre activistas de base que exigen responsabilidad. Aero Contractors, contratados por la CIA para transportar prisioneros a países del tercer mundo involucrados en las entregas extraordinarias. ¿Existe una conexión entre Aero y Blackwater?
JEREMY SCAHILL: No. No, Blackwater tiene un división de aviación – no que yo sepa. Blackwater tiene una división de aviación, y tiene por lo menos veinte aviones. Y una de las cosas que hice en el libro fue considerar los lugares comunes entre los vuelos de entrega extraordinaria, los modelos de aviones que están involucrados en las entregas extraordinarias, y los aviones de Blackwater. Y varios de los aviones de Blackwater, como documento en el libro, corresponden al modelo, a los modelos de vuelos, de esos vuelos que participaron en las entregas extraordinarias.
Ahora bien, tengo que decir, que traté de obtener todos los contratos de Blackwater. Algunos de ellos son confidenciales. En realidad, el presidente de Blackwater, Gary Jackson, ha dicho que algunos de sus contratos son tan secretos que Blackwater no puede decir a una entidad federal del gobierno lo que está haciendo para la otra. Considero que se trata de una historia que realmente necesita ser examinada de un modo mucho más exhaustivo. Pienso que es algo que el Congreso debería investigar. La Unión Europea, cuando comenzó a hacer sus investigaciones, apareció el nombre de Blackwater en su estudio. Y esto es algo a lo que seguiré prestando atención.
Sólo como otro aspecto de lo mismo, considero que es interesante que Blackwater tenga esa próspera división de aviación y que el vicepresidente de la compañía sea Cofer Black, el hombre que realmente hizo partir el uso generalizado de entregas extraordinarias después del 11-S cuando tomaban prisioneros en el campo de batalla – los maniataban – o no en el campo de batalla, en el aeropuerto Kennedy – los maniataban, les colocaban un pañal, les ponían grilletes y los enviaban al infierno de un tercer país para que los torturaran.
AMY GOODMAN: ¿Y ésa fue la posición previa de Cofer Black dentro de la CIA?
JEREMY SCAHILL: Sí, fue el jefe del Centro de Contraterrorismo de la CIA, el hombre que dijo al Congreso que después del 11-S se sacaron los guantes.
AMY GOODMAN: Éste es el actual vicepresidente de Blackwater.
JEREMY SCAHILL: Es ahora el vicepresidente de Blackwater y uno de los individuos tras esta nueva compañía de inteligencia en la que los ejecutivos de Blackwater forman el núcleo, y están mercadeando sus servicios a compañías privadas. Es una de las nuevas fronteras aterradoras de la guerra privada.
AMY GOODMAN: Jeremy Scahill, muchas gracias por volver. Esta noche estaremos juntos en la Sociedad de Cultura Ética en Nueva York a las 7, donde Jeremy lanzará su primer libro “Blackwater: The Rise of the World’s Most Powerful Mercenary Army.”
http://www.democracynow.org/article.pl?sid=07/03/21/1340210
Monday, March 26, 2007
Clase dirigente global: Milmillonarios y cómo "lo hicieron"
James Petras
Rebelión
Traducido por Beatriz Morales Bastos
Mientras que el número de milmillonarios del mundo crecía desde 793 en 2006 a 946 en este año, importantes levantamientos de masas se convirtieron en acontecimientos comunes en China e India. En India, que tiene el mayor número de milmillonarios (36) de Asia con una riqueza total de 1. 910 millones de dólares, el primer ministro Singh declaró que la mayor amenaza para la ‘seguridad de India’ eran los ejércitos de guerrilla dirigidos por los maoístas y los movimientos de masas en las partes más pobres del país. En China, con 20 milmillonarios que poseen una riqueza neta de 2.940 millones de dólares, los nuevos dirigentes, que se enfrentan a casi cien mil disturbios y protestas documentadas, han aumentado por cien el número de milicias antidisturbios armadas y aumentado 1.000 millones de dólares los gastos destinados a los pobres rurales con la esperanza de disminuir las monstruosas desigualdades de clase y de disminuir la agitación de masas.
La riqueza total de esta clase dirigente global creció de año en año un 35% hasta el tope de 3.500 millones de dólares, mientras que los niveles de ingresos para el 55% de los 6.000 millones de población más humilde del mundo disminuyeron o se estancaron. Dicho de otro modo, una parte de cien millones de la población del mundo (1/100,000,000) posee más que más de 3.000 millones de personas. Más de la mitad de los milmillonarios actuales (523) proceden de sólo tres países: Estados Unidos (415), Alemania (55) y Rusia (53). El incremento del 35% de la riqueza procede en mayoría más de la especulación en mercados de capital, propiedades inmobiliarias y comercio de materias primas que de innovaciones técnicas, inversión en industrias que generan empleo o servicios sociales.
En el grupo de millonarios más recientes, más jóvenes y que han crecido más rápidamente destaca la oligarquía rusa por sus inicios más codiciosos. Más de dos tercios (67%) de los actuales oligarcas milmillonarios rusos empezaron su concentración de riqueza cuando tenían treinta o treinta y tantos años. Durante la década de infausta memoria de los noventa bajo el casi dictatorial gobierno de Yeltsin y sus consejeros dirigidos por Estados Unidos, Anatoly Chubais y Yegor Gaidar, toda la economía rusa se puso en venta a precio de ganga por un ‘precio político’, mucho más bajo que su valor real. Sin excepción alguna las transferencias de propiedad se hicieron por medio de tácticas de gangster – asesinatos, robos masivos y apropiación de recursos estatales, manipulación de reservas y compras de compañías ilícitos. Los futuros milmillonarios vaciaron el Estado ruso de fábricas, transportes, petróleo, gas, hierro, carbón y otros recursos antes estatales por un valor de un billón de dólares.
Contrariamente [a lo que afirman] publicista estadounidenses y europeos, de derecha y de izquierda, entre la oligarquía de los actuales milmillonarios rusos hay muy pocos de los principales ex-dirigentes comunistas. En segundo lugar, contrariamente a las afirmaciones de los maestros en manipulación de ‘incompetencias comunistas’, las minas, fábricas y empresas de energía desarrolladas por la antigua Unión Soviética eran rentables y competitivas antes de que se apoderaran de ellas los nuevos oligarcas. La prueba es la masiva riqueza privada acumulada en menos de una década por estos gángsteres-hombres de negocios.
Prácticamente ninguna de las fuentes de riqueza iniciales de los milmillonarios tiene nada que ver con construcción, innovación o desarrollo de nuevas empresas eficientes. La riqueza no se transfirió a altos comisarios del Partido Comunista (transferencias laterales), sino que se apropiaron de ella mafias armadas privadas dirigidas por recién graduados en las universidades recientes que rápidamente sacaron provecho de corromper, intimidar o asesinar a altos funcionarios del Estado y de beneficiarse de las insensatas contrataciones por parte de Boris Yeltsin de asesores occidentales en ‘libre mercado’.
La revista Forbes publica una lista anual de los individuos y familias más ricos del mundo. Lo que es más gracioso de las famosas notas biográficas de la revista Forbes sobre los oligarcas rusos es la constante referencia a su fuente de riqueza como lograda ‘gracias a su esfuerzo personal’ como si robar la propiedad estatal creada por el pueblo ruso y defendida durante más de setenta años con su sangre y su sudor fuera el resultado de las habilidades para los negocios de matones veinteañeros. Los ocho primeros milmillonarios oligarcas rusos empezaron todos ellos armando fuertemente a sus rivales, creando ‘bancos de papel’ y haciéndose con el control de la producción de aluminio, petróleo, gas, níquel y acero, y de la exportación de bauxita, hierro y otros sectores. Cada sector de la antigua economía socialista fue saqueada por los nuevos millonarios: construcción, telecomunicaciones, industria química, propiedades inmobiliarias, agricultura, vodka, comida, tierras, medios de comunicación, automóviles, compañías aéreas, etc..
Con raras excepciones, tras las privatizaciones de Yeltsin todos los oligarcas llegaron rápidamente a la cumbre o casi a la cumbre asesinado o intimidando literalmente a cualquier oponente dentro del antiguo aparato soviético y a cualquier competidor de las bandas depredadoras rivales.
Las medidas ‘políticas’ clave, que facilitaron el saqueo y las adquisiciones por parte de los futuros milmillonarios, fueron las privatizaciones generalizadas e inmediatas de casi todas las empresas públicas por parte del equipo Gaidar/Chubais. Un equipo de Harvad de asesores económicos y especialmente el presidente Clinton fomentaron este ‘tratamiento de choque’ para hacer irreversible la transformación capitalista. La privatización generalizada llevó a guerras entre las bandas capitalistas y a la desarticulación de la economía rusa. A consecuencia de ello se produjo una bajada de un 80% en el nivel de vida, una devaluación generalizada del rublo y la venta de recursos petrolíferos, de gas y otros recursos estratégicos de valor incalculable a precio de ganga a la creciente clase de depredadores milmillonarios y a corporaciones multinacionales estadounidenses y europeas del petróleo y del gas. Las oligarquías mafiosas blanquearon en los principales bancos de Nueva York, Londres, Suiza, Israel y otros lugares más de 100.000 millones de dólares al año – fondos que más tarde serían reciclados en la compra de caras propiedades inmobiliarias en Estados Unidos, Gran Bretaña, España, Francia, así como en inversiones en equipos de fútbol británicos, bancos israelíes y empresas conjuntas mineras.
Los ganadores de la guerra de bandas durante el reinado de Yeltsin siguieron expandiendo las operaciones a una variedad de nuevos sectores económicos, inversiones en la expansión de las prestaciones existentes (especialmente en bienes inmobiliarios, industrias de consumo y extractivas) y en el extranjero. Con el presidente Putin, se consolidaron y expandieron los gángsteres-oligarcas – de multimillonarios a mil-millonarios y en aumento. De jóvenes matones arrogantes y estafadores locales pasaron a convertirse en ‘respetables’ socios de corporaciones multinacionales estadounidenses y europeas, según sus agentes de relaciones públicas europeos. Los nuevos oligarcas rusos han ‘llegado’ a la escena financiera mundial, según la prensa financiera.
Sin embargo, como indicaba recientemente el presidente Putin, los nuevos milmillonarios han fracasado en invertir, innovar y crear empresas competitivas, a pesar de las óptimas condiciones. Fuera de las exportaciones de material sin refinar, que se benefician de los altos precios internacionales, pocas de las manufacturas que posee la oligarquía están ganando divisa extranjera porque pocas pueden competir en los mercados internacionales. La razón es que los oligarcas han ‘diversificado’ introduciéndose en la especulación de acciones (Suleiman Kerimov, 14.400 millones de dólares), prostitución (Mikhail Prokhorov, 13.500 millones de dólares), banca (Fridman, 12.600 millones de dólares) y compra de minas y de plantas de proceso de minerales.
Los medios de comunicación occidentales han centrado su atención en la pelea entre un puñado de oligarcas de la era Yeltsin y el presidente Vladimir Putin, y en el aumento de la riqueza de varios milmillonarios de la era Putin. Sin embargo, las pruebas biográficas demuestran que no existe ruptura entre el aumento de milmillonarios bajo Yeltsin y su consolidación y expansión bajo Putin. El descenso de los asesinatos mutuos y el giro hacia una competición regulada por el Estado es tanto producto de la consolidación de las grandes fortunas como de las ‘nuevas reglas del juego’ impuestas por el presidente Putin. A mediados del siglo XIX, al analizar el ascenso de la burguesía respetable en Francia Honoré Balzac señalaba sus dudosos orígenes: “Detrás de cada gran fortuna hay un gran crimen”. Las estafas engendradas en el ascenso durante décadas de la burguesía francesa del siglo XIX parece nimias en comparación con el saqueo masivo y la sangría que crearon los milmillonarios de la Rusia del Siglo XXI.
América Latina
Si la sangre y las pistolas fueron los instrumentos para el ascenso de los oligarcas rusos milmillonarios, en otras regiones el Mercado, o mejor aún, el Consenso de Washington orquestado por Estados Unidos-Fondo Monetario Internacional-Banco Mundial fue la fuerza motriz tras el ascenso de los milmillonarios latinoamericanos. Los dos países con la mayor concentración de riqueza y mayor número de milmillonarios en América Latina son México y Brasil (77%), que son los dos países que privatizaron los monopolios públicos más lucrativos, eficientes y grandes. De los 38 milmillonarios latinoamericanos que poseen un total de 157.200 millones dólares, 30 son mexicanos o brasileños con 120.300 millones de dólares. La riqueza de 38 familias e individuos excede a la de 250 millones de latinoamericanos; 0.000001% de la población excede la del 50% más humilde. En México los ingresos del 0.000001% de la población exceden el conjunto de los ingresos de 40 millones de mexicanos. El ascenso de los milmillonarios latinoamericanos coincide con la caída real de los salarios mínimos, de los gastos públicos en servicios sociales, de la legislación laboral y con un aumento de la represión estatal, que debilita la organización trabajadora y campesina, y las negociaciones colectivas. La implementación de impuestos regresivos que cargan a los trabajadores y campesinos, y las exenciones de impuestos y subsidios a los exportadores del agro-mineral contribuyeron a crear milmillonarios. El resultado ha sido una movilidad descendente para los empleados públicos y los trabajadores, el desplazamiento del trabajo urbano al sector informal, la bancarrota masiva de los pequeños granjeros, campesinos y del trabajo rural, y la migración del campo a suburbios urbanos y la emigración fuera del país.
La principal causa de pobreza en América Latina son exactamente las mismas condiciones que facilitan el crecimiento de milmillonarios. En el caso de México la privatización del sector de las telecomunicaciones a precios bajísimos dio como resultado que se cuatriplicara la riqueza de Carlos Slim Helu, el tercer hombre más rico del mundo (detrás sólo de Bill Gates y Warren Buffet) con una riqueza neta de 49.000 millones de dólares. Dos compañeros suyos milmillonarios mexicanos, Alfredo Harp Helu and Roberto Hernández Ramírez se beneficiaron de la privatización de bancos y su subsiguiente desnacionalización, al vender Banamex a Citicorp.
La privatización, la desregulación financiera y la desnacionalización fueron los principios operativos clave de las políticas económicas exteriores estadounidenses implementadas en América Latina por el FMI y el Banco Mundial. Estos principios dictaron las condiciones fundamentales que determinaron cualquier crédito o re-negociación de la deuda en América Latina.
Los milmillonarios en ciernes procedían del dinero viejo y nuevo. Algunos empezaron a amasar sus fortunas obteniendo contratos gubernamentales durante el modelo de desarrollo dirigido por el Estado (de los años treinta a los setenta) y otros a través de riqueza heredada. La mitad de los milmillonarios mexicanos heredaron sus fortunas originarias multimillonarias en dólares en su ascenso a la cumbre. La otra mitad se benefició de relaciones políticas y la subsiguiente gran mordida de comprar baratas empresas públicas y venderlas después con grandes beneficios a multinacionales estadounidenses. La inmensa mayoría de los 12 millones de inmigrantes mexicanos que cruzaron la frontera hacia Estados Unidos han huido de condiciones onerosas que permitieron a los millonarios mexicanos tradicionales y nuevos unirse al club de milmillonarios globales.
Brasil tiene el mayor número de milmillonarios (20) de los países de América Latina con una riqueza neta de 46.200 millones de dólares, que es mayor que la nueva riqueza de 80 millones de empobrecidos brasileños rurales y urbanos. Aproximadamente el 40% de los milmillonarios brasileños empezaron con grandes fortunas – y, simplemente, fueron añadiendo más – a través de adquisiciones y fusiones. Los llamados ‘hechos a sí mismos’ milmillonarios se beneficiaron de la privatización del lucrativo sector financiero (la familia Safra con 8.900 millones de dólares) y de los complejos del hierro y del acero.
Cómo convertirse en un milmillonario
Mientras que algunos conocimientos, las ‘habilidades empresariales’ y técnicas, y la habilidad comercial desempeñaron un papel pequeño en la creación de los milmillonarios de Rusia y América Latina, mucho más importante fue la interrelación de política y economía en cada estadio de la acumulación de riqueza.
En la mayoría de los casos hubo tres etapas:
Durante el temprano modelo de desarrollo ‘estatal’ los actuales milmillonarios ‘presionaron’ y sobornaron con éxito a los funcionarios para obtener contratos gubernamentales, exenciones de impuestos, subsidios y protección frente a la competencia extranjera. Las dádivas estatales fueron el punto de partida para el estatus de milmillonario durante la subsiguiente fase neoliberal.
El periodo neoliberal suministró las mayores oportunidades para conseguir lucrativos activos públicos por un valor mucho menor que su valor de mercado y de su capacidad de beneficios. Aunque se describieron como‘transacciones de mercado’, en realidad las privatizaciones fueron ventas políticas en cuatro sentidos: en el precio, en la selección de los compradores, en los sobornos a los vendedores y en favorecer una agenda política. La acumulación de riqueza fue el resultado de la liquidación de bancos, minerales, fuentes de energía, telecomunicaciones, centrales eléctricas y transportes, y de la asunción por parte del Estado de la deuda privada. Ésta fue la fase de despegue de los multi-millonarios hacia el estatus de mil-millonarios. En América Latina esto se consumó vía la corrupción y en Rusia vía el asesinato y la guerra de bandas.
Durante la tercera fase (la actual) los mil-millonarios han consolidado y expandido sus imperios a través de fusiones, adquisiciones, más privatizaciones y la expansión al extranjero. Los monopolios privados de telefonía móvil, telecomunicaciones y otras utilidades ‘públicas’, más los altos precios de las materias primas han añadido miles de millones a las concentraciones iniciales. Algunos multimillonarios se convirtieron en milmillonarios vendiendo sus adquisiciones recientes, lucrativas empresas privatizadas, al capital extranjero.
Tanto en América Latina como en Rusia los milmillonarios se apropiaron de lucrativos activos estatales bajo los auspicios de regímenes neoliberales ortodoxos (los regímenes de Salinas-Zedillo en México, de Collor-Cardoso en Brasil, de Yeltsin en Rusia) y se consolidaron y expandieron bajo el gobierno de regímenes supuestamente ‘reformistas’ (Putin en Rusia, Lula en Brasil y Fox en México). En el resto de América Latina (Chile, Colombia y Argentina) la creación de milmillonarios fue producto de sangrientos golpes y regímenes militares que destruyeron a los movimientos socio-políticos e iniciaron el proceso de privatización. Los subsiguientes regímenes electorales de derecha y ‘centro-izquierda’ promovieron de forma aún más enérgica este proceso.
Lo que tanto en Rusia como en América Latina se ha demostrado repetidamente es que el factor clave que llevó al enorme salto en la riqueza – de multimillonarios a milmillonarios – fue la vasta privatización y la subsiguiente desnacionalización de lucrativas empresas públicas.
Si añadimos a la concentración de 15.700 millones de dólares en las manos de una infinitesimal fracción de la elite los 9.9000 millones de dólares obtenidos por los bancos extranjeros en pago de la deuda y los 10.000 millones de dólares obtenidos vía beneficios, royalties, rentas y blanqueo de dinero en la última década y media, tenemos un marco adecuado para comprender por qué en América Latina dos terceras partes de su población siguen viviendo en unas condiciones de vida inadecuadas y con una economía estancada.
La responsabilidad de Estados Unidos en el aumento de los milmillonarios y en la generalizada pobreza latinoamericanos tiene varios aspectos e implica a una amplia gama instituciones políticas, elites de los negocios y académicos y magnates de los medios de comunicación. Primero y más importante, Estados Unidos respaldó a los dictadores militares y a los políticos neoliberales que establecieron los modelos económicos en función de las necesidades de los milmillonarios. El ex-presidente Clinton, la CIA y sus asesores económicos, aliados con los oligarcas rusos, fueron quienes suministraron el servicio de información político y el apoyo material para llevar a Yeltsin al poder y respaldar su destrucción del Parlamento ruso (la Duma) en 1993 y las elecciones apañadas de 1996. Y Washington fue quien permitió que se blanquearan cientos de miles de millones en los bancos estadounidenses a lo largo de los noventa, como reveló el Sub-comité de Banca del Congreso estadounidense (1998).
Fueron Nixon, Kissinger y, después, Carter y Brzezinski, Reagan y Bush, Clinton y Albright quienes respaldaron las privatizaciones impulsadas por los dictadores militares latinoamericanos y los civiles reaccionarios en los setenta, ochenta y noventa. Sus instrucciones a los representantes de FMI y del Banco Mundial fueron claras: privatizar, desregularizar y desnacionalizar (PDD) antes de negociar cualquier préstamo.
Fueron los académicos e ideólogos estadounidenses quienes trabajaron mano con mano con las denominadas agencias multilaterales como asesores económicos contratados, quienes asesoraron, diseñaron e impulsaron la agenda PDD entre sus ex-alumnos de la Ivy League [1] convertidos en ministros de economía y finanzas y banqueros de los bancos centrales en América Latina y Rusia.
Fueron Estados Unidos y las corporaciones multinacionales y bancos estadounidenses quienes lazaron empresas conjuntas, o entraron en ellas, con los emergentes milmillonarios latinoamericanos y quienes cosecharon los 10.000 millones de dólares de pago de las deudas en las que incurrieron los corruptos regímenes militares y civiles. Los milmillonarios son tanto un producto y/o consecuencia de las políticas anti-nacionalistas y anti-comunistas estadounidenses como un producto de su descomunal robo de las empresas públicas.
Conclusión
Dadas las enormes disparidades de clase y de ingresos en Rusia, América latina y
China (20 milmillonarios chinos tienen una riqueza neta de 29.400 millones de dólares en menos de 10 años), es más exacto describir a estos países como ‘milmillonarios emergentes’ que como ‘mercados emergentes’ porque lo que dicta la política no es el ‘libre mercado’ sino el poder político de los milmillonarios.
Los países ‘milmillonarios emergentes’ producen una pobreza creciente, niveles de vida que se sumergen. La creación de mil-millonarios significa deshacer la sociedad civil – el debilitamiento de la solidaridad social, de la legislación social protectora, de las pensiones, de las vacaciones, de los programas de sanidad y educación públicas. Mientras la política es fundamental, las etiquetas políticas del pasado no significan nada. El ex-marxista brasileño, el ex-presidente Cardoso y el ex-dirigente sindical, el presidente Lula Da Silva privatizaron empresas públicas y promovieron políticas que generan milmillonarios. El ex-comunista Putin cultiva a ciertos oligarcas milmillonarios y ofrece incentivos a otros para que entren en vereda e inviertan.
El periodo de mayor declive del nivel de vida en América Latina y Rusia coincide con el desmantelamiento de las economías nacional-populistas y comunistas. Entre 1980-2004 América Latina – más concretamente, Brasil, Argentina y México – el crecimiento per capita se estancó entre 0% 1%. Rusia vio un declive del PNB del 50% entre 1990-1996 y el nivel de vida bajó un 80% para todo el mundo excepto para los depredadores y su entorno de gángsteres.
Cuando se da, la riqueza reciente (2003-2007) tiene más que ver con el extraordinario aumento de los precios internacionales (de fuentes de energía, metales y agro-exportaciones) que a cualquier desarrollo positivo procedente de las economías dominadas por milmillonarios. El aumento de milmillonarios no es precisamente una muestra de ‘prosperidad general’ resultante del ‘libre mercado’, como afirman los directores de la revista Forbes. De hecho es producto de la apropiación ilegal de lucrativos recursos públicos, construidos con el trabajo y la lucha de millones de trabajadores, en Rusia y China bajo el comunismo y en América Latina durante los gobiernos nacional-populistas y democrático-socialistas. Muchos milmillonarios han heredado la riqueza y han utilizado sus relaciones políticas para expandir y extender sus imperios – lo que tiene poco que ver con habilidades empresariales.
La hostilidad de los milmillonarios y de la Casa Blanca respecto al presidente Hugo Chávez de Venezuela se debe, precisamente, a que él está revisando las políticas que crean milmillonarios y pobreza generalizada. Está re-nacionalizando los recursos energéticos, las empresas públicas y está expropiando algunas inmensas propiedades de terratenientes. Chávez no sólo está desafiando la hegemonía estadounidense en América Latina sino también todo el edificio PDD que construye los imperios económicos de los milmillonarios en América Latina, Rusia, China y en todas partes.
[1] N. de la t.: la Ivy League es el grupo de las ocho universidades estadounidenses más prestigiosas.
Nota: Los datos fundamentales de este artículo se han obtenido de la "Lista de mil-millonarios del mundo" de la revista Forbes publicada el 8 de marzo de 2007.
El último libro de James Petras es The Power of Israel in the United States (tercera edición en 2006). Sus artículos en inglés se pueden encontrar en petras.lahaine.org, y en español en rebelion.org
Rebelión
Traducido por Beatriz Morales Bastos
Mientras que el número de milmillonarios del mundo crecía desde 793 en 2006 a 946 en este año, importantes levantamientos de masas se convirtieron en acontecimientos comunes en China e India. En India, que tiene el mayor número de milmillonarios (36) de Asia con una riqueza total de 1. 910 millones de dólares, el primer ministro Singh declaró que la mayor amenaza para la ‘seguridad de India’ eran los ejércitos de guerrilla dirigidos por los maoístas y los movimientos de masas en las partes más pobres del país. En China, con 20 milmillonarios que poseen una riqueza neta de 2.940 millones de dólares, los nuevos dirigentes, que se enfrentan a casi cien mil disturbios y protestas documentadas, han aumentado por cien el número de milicias antidisturbios armadas y aumentado 1.000 millones de dólares los gastos destinados a los pobres rurales con la esperanza de disminuir las monstruosas desigualdades de clase y de disminuir la agitación de masas.
La riqueza total de esta clase dirigente global creció de año en año un 35% hasta el tope de 3.500 millones de dólares, mientras que los niveles de ingresos para el 55% de los 6.000 millones de población más humilde del mundo disminuyeron o se estancaron. Dicho de otro modo, una parte de cien millones de la población del mundo (1/100,000,000) posee más que más de 3.000 millones de personas. Más de la mitad de los milmillonarios actuales (523) proceden de sólo tres países: Estados Unidos (415), Alemania (55) y Rusia (53). El incremento del 35% de la riqueza procede en mayoría más de la especulación en mercados de capital, propiedades inmobiliarias y comercio de materias primas que de innovaciones técnicas, inversión en industrias que generan empleo o servicios sociales.
En el grupo de millonarios más recientes, más jóvenes y que han crecido más rápidamente destaca la oligarquía rusa por sus inicios más codiciosos. Más de dos tercios (67%) de los actuales oligarcas milmillonarios rusos empezaron su concentración de riqueza cuando tenían treinta o treinta y tantos años. Durante la década de infausta memoria de los noventa bajo el casi dictatorial gobierno de Yeltsin y sus consejeros dirigidos por Estados Unidos, Anatoly Chubais y Yegor Gaidar, toda la economía rusa se puso en venta a precio de ganga por un ‘precio político’, mucho más bajo que su valor real. Sin excepción alguna las transferencias de propiedad se hicieron por medio de tácticas de gangster – asesinatos, robos masivos y apropiación de recursos estatales, manipulación de reservas y compras de compañías ilícitos. Los futuros milmillonarios vaciaron el Estado ruso de fábricas, transportes, petróleo, gas, hierro, carbón y otros recursos antes estatales por un valor de un billón de dólares.
Contrariamente [a lo que afirman] publicista estadounidenses y europeos, de derecha y de izquierda, entre la oligarquía de los actuales milmillonarios rusos hay muy pocos de los principales ex-dirigentes comunistas. En segundo lugar, contrariamente a las afirmaciones de los maestros en manipulación de ‘incompetencias comunistas’, las minas, fábricas y empresas de energía desarrolladas por la antigua Unión Soviética eran rentables y competitivas antes de que se apoderaran de ellas los nuevos oligarcas. La prueba es la masiva riqueza privada acumulada en menos de una década por estos gángsteres-hombres de negocios.
Prácticamente ninguna de las fuentes de riqueza iniciales de los milmillonarios tiene nada que ver con construcción, innovación o desarrollo de nuevas empresas eficientes. La riqueza no se transfirió a altos comisarios del Partido Comunista (transferencias laterales), sino que se apropiaron de ella mafias armadas privadas dirigidas por recién graduados en las universidades recientes que rápidamente sacaron provecho de corromper, intimidar o asesinar a altos funcionarios del Estado y de beneficiarse de las insensatas contrataciones por parte de Boris Yeltsin de asesores occidentales en ‘libre mercado’.
La revista Forbes publica una lista anual de los individuos y familias más ricos del mundo. Lo que es más gracioso de las famosas notas biográficas de la revista Forbes sobre los oligarcas rusos es la constante referencia a su fuente de riqueza como lograda ‘gracias a su esfuerzo personal’ como si robar la propiedad estatal creada por el pueblo ruso y defendida durante más de setenta años con su sangre y su sudor fuera el resultado de las habilidades para los negocios de matones veinteañeros. Los ocho primeros milmillonarios oligarcas rusos empezaron todos ellos armando fuertemente a sus rivales, creando ‘bancos de papel’ y haciéndose con el control de la producción de aluminio, petróleo, gas, níquel y acero, y de la exportación de bauxita, hierro y otros sectores. Cada sector de la antigua economía socialista fue saqueada por los nuevos millonarios: construcción, telecomunicaciones, industria química, propiedades inmobiliarias, agricultura, vodka, comida, tierras, medios de comunicación, automóviles, compañías aéreas, etc..
Con raras excepciones, tras las privatizaciones de Yeltsin todos los oligarcas llegaron rápidamente a la cumbre o casi a la cumbre asesinado o intimidando literalmente a cualquier oponente dentro del antiguo aparato soviético y a cualquier competidor de las bandas depredadoras rivales.
Las medidas ‘políticas’ clave, que facilitaron el saqueo y las adquisiciones por parte de los futuros milmillonarios, fueron las privatizaciones generalizadas e inmediatas de casi todas las empresas públicas por parte del equipo Gaidar/Chubais. Un equipo de Harvad de asesores económicos y especialmente el presidente Clinton fomentaron este ‘tratamiento de choque’ para hacer irreversible la transformación capitalista. La privatización generalizada llevó a guerras entre las bandas capitalistas y a la desarticulación de la economía rusa. A consecuencia de ello se produjo una bajada de un 80% en el nivel de vida, una devaluación generalizada del rublo y la venta de recursos petrolíferos, de gas y otros recursos estratégicos de valor incalculable a precio de ganga a la creciente clase de depredadores milmillonarios y a corporaciones multinacionales estadounidenses y europeas del petróleo y del gas. Las oligarquías mafiosas blanquearon en los principales bancos de Nueva York, Londres, Suiza, Israel y otros lugares más de 100.000 millones de dólares al año – fondos que más tarde serían reciclados en la compra de caras propiedades inmobiliarias en Estados Unidos, Gran Bretaña, España, Francia, así como en inversiones en equipos de fútbol británicos, bancos israelíes y empresas conjuntas mineras.
Los ganadores de la guerra de bandas durante el reinado de Yeltsin siguieron expandiendo las operaciones a una variedad de nuevos sectores económicos, inversiones en la expansión de las prestaciones existentes (especialmente en bienes inmobiliarios, industrias de consumo y extractivas) y en el extranjero. Con el presidente Putin, se consolidaron y expandieron los gángsteres-oligarcas – de multimillonarios a mil-millonarios y en aumento. De jóvenes matones arrogantes y estafadores locales pasaron a convertirse en ‘respetables’ socios de corporaciones multinacionales estadounidenses y europeas, según sus agentes de relaciones públicas europeos. Los nuevos oligarcas rusos han ‘llegado’ a la escena financiera mundial, según la prensa financiera.
Sin embargo, como indicaba recientemente el presidente Putin, los nuevos milmillonarios han fracasado en invertir, innovar y crear empresas competitivas, a pesar de las óptimas condiciones. Fuera de las exportaciones de material sin refinar, que se benefician de los altos precios internacionales, pocas de las manufacturas que posee la oligarquía están ganando divisa extranjera porque pocas pueden competir en los mercados internacionales. La razón es que los oligarcas han ‘diversificado’ introduciéndose en la especulación de acciones (Suleiman Kerimov, 14.400 millones de dólares), prostitución (Mikhail Prokhorov, 13.500 millones de dólares), banca (Fridman, 12.600 millones de dólares) y compra de minas y de plantas de proceso de minerales.
Los medios de comunicación occidentales han centrado su atención en la pelea entre un puñado de oligarcas de la era Yeltsin y el presidente Vladimir Putin, y en el aumento de la riqueza de varios milmillonarios de la era Putin. Sin embargo, las pruebas biográficas demuestran que no existe ruptura entre el aumento de milmillonarios bajo Yeltsin y su consolidación y expansión bajo Putin. El descenso de los asesinatos mutuos y el giro hacia una competición regulada por el Estado es tanto producto de la consolidación de las grandes fortunas como de las ‘nuevas reglas del juego’ impuestas por el presidente Putin. A mediados del siglo XIX, al analizar el ascenso de la burguesía respetable en Francia Honoré Balzac señalaba sus dudosos orígenes: “Detrás de cada gran fortuna hay un gran crimen”. Las estafas engendradas en el ascenso durante décadas de la burguesía francesa del siglo XIX parece nimias en comparación con el saqueo masivo y la sangría que crearon los milmillonarios de la Rusia del Siglo XXI.
América Latina
Si la sangre y las pistolas fueron los instrumentos para el ascenso de los oligarcas rusos milmillonarios, en otras regiones el Mercado, o mejor aún, el Consenso de Washington orquestado por Estados Unidos-Fondo Monetario Internacional-Banco Mundial fue la fuerza motriz tras el ascenso de los milmillonarios latinoamericanos. Los dos países con la mayor concentración de riqueza y mayor número de milmillonarios en América Latina son México y Brasil (77%), que son los dos países que privatizaron los monopolios públicos más lucrativos, eficientes y grandes. De los 38 milmillonarios latinoamericanos que poseen un total de 157.200 millones dólares, 30 son mexicanos o brasileños con 120.300 millones de dólares. La riqueza de 38 familias e individuos excede a la de 250 millones de latinoamericanos; 0.000001% de la población excede la del 50% más humilde. En México los ingresos del 0.000001% de la población exceden el conjunto de los ingresos de 40 millones de mexicanos. El ascenso de los milmillonarios latinoamericanos coincide con la caída real de los salarios mínimos, de los gastos públicos en servicios sociales, de la legislación laboral y con un aumento de la represión estatal, que debilita la organización trabajadora y campesina, y las negociaciones colectivas. La implementación de impuestos regresivos que cargan a los trabajadores y campesinos, y las exenciones de impuestos y subsidios a los exportadores del agro-mineral contribuyeron a crear milmillonarios. El resultado ha sido una movilidad descendente para los empleados públicos y los trabajadores, el desplazamiento del trabajo urbano al sector informal, la bancarrota masiva de los pequeños granjeros, campesinos y del trabajo rural, y la migración del campo a suburbios urbanos y la emigración fuera del país.
La principal causa de pobreza en América Latina son exactamente las mismas condiciones que facilitan el crecimiento de milmillonarios. En el caso de México la privatización del sector de las telecomunicaciones a precios bajísimos dio como resultado que se cuatriplicara la riqueza de Carlos Slim Helu, el tercer hombre más rico del mundo (detrás sólo de Bill Gates y Warren Buffet) con una riqueza neta de 49.000 millones de dólares. Dos compañeros suyos milmillonarios mexicanos, Alfredo Harp Helu and Roberto Hernández Ramírez se beneficiaron de la privatización de bancos y su subsiguiente desnacionalización, al vender Banamex a Citicorp.
La privatización, la desregulación financiera y la desnacionalización fueron los principios operativos clave de las políticas económicas exteriores estadounidenses implementadas en América Latina por el FMI y el Banco Mundial. Estos principios dictaron las condiciones fundamentales que determinaron cualquier crédito o re-negociación de la deuda en América Latina.
Los milmillonarios en ciernes procedían del dinero viejo y nuevo. Algunos empezaron a amasar sus fortunas obteniendo contratos gubernamentales durante el modelo de desarrollo dirigido por el Estado (de los años treinta a los setenta) y otros a través de riqueza heredada. La mitad de los milmillonarios mexicanos heredaron sus fortunas originarias multimillonarias en dólares en su ascenso a la cumbre. La otra mitad se benefició de relaciones políticas y la subsiguiente gran mordida de comprar baratas empresas públicas y venderlas después con grandes beneficios a multinacionales estadounidenses. La inmensa mayoría de los 12 millones de inmigrantes mexicanos que cruzaron la frontera hacia Estados Unidos han huido de condiciones onerosas que permitieron a los millonarios mexicanos tradicionales y nuevos unirse al club de milmillonarios globales.
Brasil tiene el mayor número de milmillonarios (20) de los países de América Latina con una riqueza neta de 46.200 millones de dólares, que es mayor que la nueva riqueza de 80 millones de empobrecidos brasileños rurales y urbanos. Aproximadamente el 40% de los milmillonarios brasileños empezaron con grandes fortunas – y, simplemente, fueron añadiendo más – a través de adquisiciones y fusiones. Los llamados ‘hechos a sí mismos’ milmillonarios se beneficiaron de la privatización del lucrativo sector financiero (la familia Safra con 8.900 millones de dólares) y de los complejos del hierro y del acero.
Cómo convertirse en un milmillonario
Mientras que algunos conocimientos, las ‘habilidades empresariales’ y técnicas, y la habilidad comercial desempeñaron un papel pequeño en la creación de los milmillonarios de Rusia y América Latina, mucho más importante fue la interrelación de política y economía en cada estadio de la acumulación de riqueza.
En la mayoría de los casos hubo tres etapas:
Durante el temprano modelo de desarrollo ‘estatal’ los actuales milmillonarios ‘presionaron’ y sobornaron con éxito a los funcionarios para obtener contratos gubernamentales, exenciones de impuestos, subsidios y protección frente a la competencia extranjera. Las dádivas estatales fueron el punto de partida para el estatus de milmillonario durante la subsiguiente fase neoliberal.
El periodo neoliberal suministró las mayores oportunidades para conseguir lucrativos activos públicos por un valor mucho menor que su valor de mercado y de su capacidad de beneficios. Aunque se describieron como‘transacciones de mercado’, en realidad las privatizaciones fueron ventas políticas en cuatro sentidos: en el precio, en la selección de los compradores, en los sobornos a los vendedores y en favorecer una agenda política. La acumulación de riqueza fue el resultado de la liquidación de bancos, minerales, fuentes de energía, telecomunicaciones, centrales eléctricas y transportes, y de la asunción por parte del Estado de la deuda privada. Ésta fue la fase de despegue de los multi-millonarios hacia el estatus de mil-millonarios. En América Latina esto se consumó vía la corrupción y en Rusia vía el asesinato y la guerra de bandas.
Durante la tercera fase (la actual) los mil-millonarios han consolidado y expandido sus imperios a través de fusiones, adquisiciones, más privatizaciones y la expansión al extranjero. Los monopolios privados de telefonía móvil, telecomunicaciones y otras utilidades ‘públicas’, más los altos precios de las materias primas han añadido miles de millones a las concentraciones iniciales. Algunos multimillonarios se convirtieron en milmillonarios vendiendo sus adquisiciones recientes, lucrativas empresas privatizadas, al capital extranjero.
Tanto en América Latina como en Rusia los milmillonarios se apropiaron de lucrativos activos estatales bajo los auspicios de regímenes neoliberales ortodoxos (los regímenes de Salinas-Zedillo en México, de Collor-Cardoso en Brasil, de Yeltsin en Rusia) y se consolidaron y expandieron bajo el gobierno de regímenes supuestamente ‘reformistas’ (Putin en Rusia, Lula en Brasil y Fox en México). En el resto de América Latina (Chile, Colombia y Argentina) la creación de milmillonarios fue producto de sangrientos golpes y regímenes militares que destruyeron a los movimientos socio-políticos e iniciaron el proceso de privatización. Los subsiguientes regímenes electorales de derecha y ‘centro-izquierda’ promovieron de forma aún más enérgica este proceso.
Lo que tanto en Rusia como en América Latina se ha demostrado repetidamente es que el factor clave que llevó al enorme salto en la riqueza – de multimillonarios a milmillonarios – fue la vasta privatización y la subsiguiente desnacionalización de lucrativas empresas públicas.
Si añadimos a la concentración de 15.700 millones de dólares en las manos de una infinitesimal fracción de la elite los 9.9000 millones de dólares obtenidos por los bancos extranjeros en pago de la deuda y los 10.000 millones de dólares obtenidos vía beneficios, royalties, rentas y blanqueo de dinero en la última década y media, tenemos un marco adecuado para comprender por qué en América Latina dos terceras partes de su población siguen viviendo en unas condiciones de vida inadecuadas y con una economía estancada.
La responsabilidad de Estados Unidos en el aumento de los milmillonarios y en la generalizada pobreza latinoamericanos tiene varios aspectos e implica a una amplia gama instituciones políticas, elites de los negocios y académicos y magnates de los medios de comunicación. Primero y más importante, Estados Unidos respaldó a los dictadores militares y a los políticos neoliberales que establecieron los modelos económicos en función de las necesidades de los milmillonarios. El ex-presidente Clinton, la CIA y sus asesores económicos, aliados con los oligarcas rusos, fueron quienes suministraron el servicio de información político y el apoyo material para llevar a Yeltsin al poder y respaldar su destrucción del Parlamento ruso (la Duma) en 1993 y las elecciones apañadas de 1996. Y Washington fue quien permitió que se blanquearan cientos de miles de millones en los bancos estadounidenses a lo largo de los noventa, como reveló el Sub-comité de Banca del Congreso estadounidense (1998).
Fueron Nixon, Kissinger y, después, Carter y Brzezinski, Reagan y Bush, Clinton y Albright quienes respaldaron las privatizaciones impulsadas por los dictadores militares latinoamericanos y los civiles reaccionarios en los setenta, ochenta y noventa. Sus instrucciones a los representantes de FMI y del Banco Mundial fueron claras: privatizar, desregularizar y desnacionalizar (PDD) antes de negociar cualquier préstamo.
Fueron los académicos e ideólogos estadounidenses quienes trabajaron mano con mano con las denominadas agencias multilaterales como asesores económicos contratados, quienes asesoraron, diseñaron e impulsaron la agenda PDD entre sus ex-alumnos de la Ivy League [1] convertidos en ministros de economía y finanzas y banqueros de los bancos centrales en América Latina y Rusia.
Fueron Estados Unidos y las corporaciones multinacionales y bancos estadounidenses quienes lazaron empresas conjuntas, o entraron en ellas, con los emergentes milmillonarios latinoamericanos y quienes cosecharon los 10.000 millones de dólares de pago de las deudas en las que incurrieron los corruptos regímenes militares y civiles. Los milmillonarios son tanto un producto y/o consecuencia de las políticas anti-nacionalistas y anti-comunistas estadounidenses como un producto de su descomunal robo de las empresas públicas.
Conclusión
Dadas las enormes disparidades de clase y de ingresos en Rusia, América latina y
China (20 milmillonarios chinos tienen una riqueza neta de 29.400 millones de dólares en menos de 10 años), es más exacto describir a estos países como ‘milmillonarios emergentes’ que como ‘mercados emergentes’ porque lo que dicta la política no es el ‘libre mercado’ sino el poder político de los milmillonarios.
Los países ‘milmillonarios emergentes’ producen una pobreza creciente, niveles de vida que se sumergen. La creación de mil-millonarios significa deshacer la sociedad civil – el debilitamiento de la solidaridad social, de la legislación social protectora, de las pensiones, de las vacaciones, de los programas de sanidad y educación públicas. Mientras la política es fundamental, las etiquetas políticas del pasado no significan nada. El ex-marxista brasileño, el ex-presidente Cardoso y el ex-dirigente sindical, el presidente Lula Da Silva privatizaron empresas públicas y promovieron políticas que generan milmillonarios. El ex-comunista Putin cultiva a ciertos oligarcas milmillonarios y ofrece incentivos a otros para que entren en vereda e inviertan.
El periodo de mayor declive del nivel de vida en América Latina y Rusia coincide con el desmantelamiento de las economías nacional-populistas y comunistas. Entre 1980-2004 América Latina – más concretamente, Brasil, Argentina y México – el crecimiento per capita se estancó entre 0% 1%. Rusia vio un declive del PNB del 50% entre 1990-1996 y el nivel de vida bajó un 80% para todo el mundo excepto para los depredadores y su entorno de gángsteres.
Cuando se da, la riqueza reciente (2003-2007) tiene más que ver con el extraordinario aumento de los precios internacionales (de fuentes de energía, metales y agro-exportaciones) que a cualquier desarrollo positivo procedente de las economías dominadas por milmillonarios. El aumento de milmillonarios no es precisamente una muestra de ‘prosperidad general’ resultante del ‘libre mercado’, como afirman los directores de la revista Forbes. De hecho es producto de la apropiación ilegal de lucrativos recursos públicos, construidos con el trabajo y la lucha de millones de trabajadores, en Rusia y China bajo el comunismo y en América Latina durante los gobiernos nacional-populistas y democrático-socialistas. Muchos milmillonarios han heredado la riqueza y han utilizado sus relaciones políticas para expandir y extender sus imperios – lo que tiene poco que ver con habilidades empresariales.
La hostilidad de los milmillonarios y de la Casa Blanca respecto al presidente Hugo Chávez de Venezuela se debe, precisamente, a que él está revisando las políticas que crean milmillonarios y pobreza generalizada. Está re-nacionalizando los recursos energéticos, las empresas públicas y está expropiando algunas inmensas propiedades de terratenientes. Chávez no sólo está desafiando la hegemonía estadounidense en América Latina sino también todo el edificio PDD que construye los imperios económicos de los milmillonarios en América Latina, Rusia, China y en todas partes.
[1] N. de la t.: la Ivy League es el grupo de las ocho universidades estadounidenses más prestigiosas.
Nota: Los datos fundamentales de este artículo se han obtenido de la "Lista de mil-millonarios del mundo" de la revista Forbes publicada el 8 de marzo de 2007.
El último libro de James Petras es The Power of Israel in the United States (tercera edición en 2006). Sus artículos en inglés se pueden encontrar en petras.lahaine.org, y en español en rebelion.org
Chavez Launches Formation of Unified Socialist Party of Venezuela
Chavez Launches Formation of Unified Socialist Party of Venezuela
Sunday, Mar 25, 2007
By: Chris Carlson - Venezuelanalysis.com
Mérida, March 25, 2007 (venezuelanalysis.com)— In front of more than two thousand "promoters" for the Unified Socialist Party of Venezuela yesterday, President Hugo Chávez called for all the political parties that support him to unite behind the new party. These "promoters" will carry out the first stage in the formation of a united pro-government party by the end of the year. President Chávez emphasized that a united party is vital for the success of the Bolivarian process.
During this first meeting of more than two thousand "promoters," Chávez said that they were beginning a new phase of the process and warned that the "deepening of the revolution is going to sharpen the contradictions," both on a national and international level. For this reason he explained the urgency of a strong party, "because we are not going to stop the revolution," he explained.
Yesterday's event was the first step in moving toward the formation of a united socialist party in Venezuela. The objective behind the formation of the new party is to put an end to sectarian and bureaucratic politics that have plagued the pro-government coalition, according to the President. The promotors are supposed to spread throughout the country to register all those who wish to join the new party. This registry will then be used as a basis for electing delegates to the first party congress, which is to be held in August and which will work on the party program and bylaws.
Chávez invited those political parties that support the Bolivarian process, such as the Communist Party of Venezuela (PCV), PODEMOS, and Fatherland For All (PPT) to join forces with all pro-Chávez forces to form the revolutionary socialist party. He assured that the new party will be completely democratic and humanistic, but warned that those parties that decide to stay out of the party would end up victims of "reformism" or "dogmatism."
Chávez said that some of the political leaders of these parties have frustrated him with their opposition to his call for unity, but he asked them to reflect on their decision. Recently leaders of PCV, Podemos, and PPT had expressed reservations about joining the Unified Socialist Party of Venezuela (PSUV) because they want to wait and see the new party’s program and bylaws before dissolving themselves.
"Despite these criticisms, I recognize the contribution of all these parties in many of the popular battles that have taken place in Venezuela in the 60's, 70's, and 80's." said Chávez yesterday. "I hold them in high esteem, and the people do too, but the time has come for unity," he insisted.
Chávez also emphasized the importance of unity in the light of international threats to the revolution. Referring to new economic agreements with China, Chávez warned that the new plans will "sharpen the conflict" with the United States, which "hasn't lost hope that Venezuela will once again be a colony. They are concerned about these agreements, and therefore the attacks are going to get worse," he said.
Chávez assured that there are new plans for his assassination, or a coup d'etat, in order to destabilize the country and allow for a U.S. intervention, either directly or through international organizations. George W. Bush is now "more dangerous than ever" according to Chávez. "They only have 2 years left and they are capable of anything," he said, referring to Bush's term which will end in 2008
But as long as the majority of the Venezuelan people strongly back the government, united behind a new party, all attempts to destabilize the country are destined to fail, he insisted.
According to President Chávez, the PSUV will be the center of national politics and will serve to strengthen the Bolivarian project, both nationally and internationally.
Sunday, Mar 25, 2007
By: Chris Carlson - Venezuelanalysis.com
Mérida, March 25, 2007 (venezuelanalysis.com)— In front of more than two thousand "promoters" for the Unified Socialist Party of Venezuela yesterday, President Hugo Chávez called for all the political parties that support him to unite behind the new party. These "promoters" will carry out the first stage in the formation of a united pro-government party by the end of the year. President Chávez emphasized that a united party is vital for the success of the Bolivarian process.
During this first meeting of more than two thousand "promoters," Chávez said that they were beginning a new phase of the process and warned that the "deepening of the revolution is going to sharpen the contradictions," both on a national and international level. For this reason he explained the urgency of a strong party, "because we are not going to stop the revolution," he explained.
Yesterday's event was the first step in moving toward the formation of a united socialist party in Venezuela. The objective behind the formation of the new party is to put an end to sectarian and bureaucratic politics that have plagued the pro-government coalition, according to the President. The promotors are supposed to spread throughout the country to register all those who wish to join the new party. This registry will then be used as a basis for electing delegates to the first party congress, which is to be held in August and which will work on the party program and bylaws.
Chávez invited those political parties that support the Bolivarian process, such as the Communist Party of Venezuela (PCV), PODEMOS, and Fatherland For All (PPT) to join forces with all pro-Chávez forces to form the revolutionary socialist party. He assured that the new party will be completely democratic and humanistic, but warned that those parties that decide to stay out of the party would end up victims of "reformism" or "dogmatism."
Chávez said that some of the political leaders of these parties have frustrated him with their opposition to his call for unity, but he asked them to reflect on their decision. Recently leaders of PCV, Podemos, and PPT had expressed reservations about joining the Unified Socialist Party of Venezuela (PSUV) because they want to wait and see the new party’s program and bylaws before dissolving themselves.
"Despite these criticisms, I recognize the contribution of all these parties in many of the popular battles that have taken place in Venezuela in the 60's, 70's, and 80's." said Chávez yesterday. "I hold them in high esteem, and the people do too, but the time has come for unity," he insisted.
Chávez also emphasized the importance of unity in the light of international threats to the revolution. Referring to new economic agreements with China, Chávez warned that the new plans will "sharpen the conflict" with the United States, which "hasn't lost hope that Venezuela will once again be a colony. They are concerned about these agreements, and therefore the attacks are going to get worse," he said.
Chávez assured that there are new plans for his assassination, or a coup d'etat, in order to destabilize the country and allow for a U.S. intervention, either directly or through international organizations. George W. Bush is now "more dangerous than ever" according to Chávez. "They only have 2 years left and they are capable of anything," he said, referring to Bush's term which will end in 2008
But as long as the majority of the Venezuelan people strongly back the government, united behind a new party, all attempts to destabilize the country are destined to fail, he insisted.
According to President Chávez, the PSUV will be the center of national politics and will serve to strengthen the Bolivarian project, both nationally and internationally.
Sunday, March 25, 2007
That was then, what are they testing on us now??? Air sampler detected possible disease agent during protests
Saturday, October 01, 2005
Air sampler detected possible disease agent during protests
"THAT will teach those @#$@% protesters to criticize our President!!!" - anonymous white house source. (are they testing shit on us???)
WASHINGTON Officials are revealing that air sensors on the National Mall detected a possible disease agent last weekend during the Iraq war demonstrations.
Health officials say the sensors showed signs of a low level presence of Tularemia bacterium. Tularemia can be treated with antibiotics and is not contagious.
The Centers for Disease Control and Prevention has alerted state health officials in D-C, Maryland and Virginia. But officials say no one has reported symptoms of the disease, and subsequent air tests have come back negative.
D-C Department of Health Director Doctor Gregg Pane tells W-T-O-P Radio the city was notified just today that a Department of Homeland Security air sensor detected the biohazard. Officials say Tularemia is found naturally in the environment.
Health officials are encouraging doctors to be on alert for any signs of the disease. Symptoms include sudden fever, chills, headaches, joint pain and pneumonia.
WASHINGTON Officials are revealing that air sensors on the National Mall detected a possible disease agent last weekend during the Iraq war demonstrations.
Health officials say the sensors showed signs of a low level presence of Tularemia bacterium. Tularemia can be treated with antibiotics and is not contagious.
The Centers for Disease Control and Prevention has alerted state health officials in D-C, Maryland and Virginia. But officials say no one has reported symptoms of the disease, and subsequent air tests have come back negative.
D-C Department of Health Director Doctor Gregg Pane tells W-T-O-P Radio the city was notified just today that a Department of Homeland Security air sensor detected the biohazard. Officials say Tularemia is found naturally in the environment.
Health officials are encouraging doctors to be on alert for any signs of the disease. Symptoms include sudden fever, chills, headaches, joint pain and pneumonia.
# posted by Macu @ 10/01/2005 10:52:00 PM
Se ultiman detalles para la Cumbre Indígena en Guatemala
Minga Informativa
El próximo lunes 26, se inaugurará en Guatemala la “III Cumbre Continental de Pueblos y Nacionalidades Indígenas de Abya Yala”, con el lema: "Pueblos y nacionalidades indígenas de la resistencia al poder”. El evento se desarrollará hasta al 30 de marzo, en la cuidad de Iximché, a 90km de la capital.
La Coordinación y Convergencia Nacional Maya Waqib'Kej, instancia organizadora en el país sede, estima que la Cumbre reunirá alrededor de 1800 representantes indígenas de diversos países americanos. Ha confirmado su presencia el presidente de Bolivia, Evo Morales. Se anunció que las delegaciones más numerosas serán las de Bolivia, Ecuador, México y Guatemala. Además, se ha promovido una activa participación de un gran número de mujeres y niñas indígenas.
Los objetivos centrales del encuentro son “articular un comité continental de pueblos indígenas, que sea la plataforma por medio de la cual se puedan coordinar las diferentes luchas” dijo a la prensa Domingo Hernández, del Comité Organizador.
El programa de la Cumbre incluye tres paneles, con los temas: Pueblos indígenas en América y los Estados nacionales; Territorio, recursos naturales, y pueblos indígenas; y Democracia: Estado nación y los gobiernos indígenas. Prevé, además, unos 15 grupos de trabajo sobre temas como: Autonomía y libre determinación; Diversidad, plurinacionalidad y desarrollo integral; Conocimiento y propiedad intelectual; Identidad y cosmovisión; Organización y participación política de las mujeres; Niñez y juventud indígena; Comunicación y pueblos indígenas; y Globalización y alternativas económicas de los pueblos, entre otros.
Para la líder indígena ecuatoriana, Blanca Chancoso, en entrevista con la Minga Informativa, la incursión de los pueblos en el proceso de democracia será uno de los temas importantes. "Los pueblos no debemos ser considerados solamente desde lo que es la cultura -afirma- sino que somos entes políticos también. Es un tema transversal que cruza todo: la economía, la política internacional de cada uno de los países…". Además, añade la líder, "los gobiernos no reconocen el aporte que hacemos los pueblos indígenas a la economía en cada uno de los países. Nos ven como pobrecitos, pero no se dan cuenta que los recursos que están en nuestros territorios ancestrales, el trabajo de nuestras manos, nuestra cultura, son un aporte al país".
La Cumbre iniciará, el día lunes 26, con una ceremonia ritual Maya, en la que los sacerdotes y guías espirituales pedirán sabiduría y claridad para los participantes del evento. El día 30 se realizará una marcha de cierre, que partirá desde distintos puntos de la capital, para reunirse en el parque central.
En los mismos días en Guatemala, y con espacios de diálogo con la Cumbre, se reúne el Consejo Hemisférico del Foro Social Mundial, que entre otros temas discutirá el III Foro Social Américas que se realizará en Guatemala en 2008. "La Cumbre se está abriendo un puente de doble vía con otros sectores sociales - señaló Chancoso-. El enlace con el Foro Social Mundial y el Foro Social Américas permite relacionarnos con otros sectores, y afirmar la solidaridad".
La Minga Informativa estará informando desde la III Cumbre. Para más información, ver: http://www.movimientos.org/enlacei/cumbre-abyayala/
El próximo lunes 26, se inaugurará en Guatemala la “III Cumbre Continental de Pueblos y Nacionalidades Indígenas de Abya Yala”, con el lema: "Pueblos y nacionalidades indígenas de la resistencia al poder”. El evento se desarrollará hasta al 30 de marzo, en la cuidad de Iximché, a 90km de la capital.
La Coordinación y Convergencia Nacional Maya Waqib'Kej, instancia organizadora en el país sede, estima que la Cumbre reunirá alrededor de 1800 representantes indígenas de diversos países americanos. Ha confirmado su presencia el presidente de Bolivia, Evo Morales. Se anunció que las delegaciones más numerosas serán las de Bolivia, Ecuador, México y Guatemala. Además, se ha promovido una activa participación de un gran número de mujeres y niñas indígenas.
Los objetivos centrales del encuentro son “articular un comité continental de pueblos indígenas, que sea la plataforma por medio de la cual se puedan coordinar las diferentes luchas” dijo a la prensa Domingo Hernández, del Comité Organizador.
El programa de la Cumbre incluye tres paneles, con los temas: Pueblos indígenas en América y los Estados nacionales; Territorio, recursos naturales, y pueblos indígenas; y Democracia: Estado nación y los gobiernos indígenas. Prevé, además, unos 15 grupos de trabajo sobre temas como: Autonomía y libre determinación; Diversidad, plurinacionalidad y desarrollo integral; Conocimiento y propiedad intelectual; Identidad y cosmovisión; Organización y participación política de las mujeres; Niñez y juventud indígena; Comunicación y pueblos indígenas; y Globalización y alternativas económicas de los pueblos, entre otros.
Para la líder indígena ecuatoriana, Blanca Chancoso, en entrevista con la Minga Informativa, la incursión de los pueblos en el proceso de democracia será uno de los temas importantes. "Los pueblos no debemos ser considerados solamente desde lo que es la cultura -afirma- sino que somos entes políticos también. Es un tema transversal que cruza todo: la economía, la política internacional de cada uno de los países…". Además, añade la líder, "los gobiernos no reconocen el aporte que hacemos los pueblos indígenas a la economía en cada uno de los países. Nos ven como pobrecitos, pero no se dan cuenta que los recursos que están en nuestros territorios ancestrales, el trabajo de nuestras manos, nuestra cultura, son un aporte al país".
La Cumbre iniciará, el día lunes 26, con una ceremonia ritual Maya, en la que los sacerdotes y guías espirituales pedirán sabiduría y claridad para los participantes del evento. El día 30 se realizará una marcha de cierre, que partirá desde distintos puntos de la capital, para reunirse en el parque central.
En los mismos días en Guatemala, y con espacios de diálogo con la Cumbre, se reúne el Consejo Hemisférico del Foro Social Mundial, que entre otros temas discutirá el III Foro Social Américas que se realizará en Guatemala en 2008. "La Cumbre se está abriendo un puente de doble vía con otros sectores sociales - señaló Chancoso-. El enlace con el Foro Social Mundial y el Foro Social Américas permite relacionarnos con otros sectores, y afirmar la solidaridad".
La Minga Informativa estará informando desde la III Cumbre. Para más información, ver: http://www.movimientos.org/enlacei/cumbre-abyayala/
Cuba reclama que Grupo de ONU investigue mercenarismo en EE.UU.
Cuba pidió al Grupo de Trabajo sobre Mercenarios del Consejo de Derechos Humanos de ONU que visite a Estados Unidos, donde se reclutan ese tipo de elementos para misiones de muerte contra su pueblo.
El representante cubano, Rodolfo Reyes, intervino en el debate realizado en el plenario del Consejo sobre el informe del mencionado Grupo, reporta PL.
Tras calificar de meritoria la labor cumplida en el caso de los mercenarios, afirmó que preocupa, en particular, tal como señala el documento presentado, la presencia de casi 50 000 de dichos contratados en apoyo a la coalición que invadió a Iraq.
Ellos actúan en función de los intereses de dominación hegemónica global de la administración de turno en Washington y varios de esos mercenarios fueron partícipes y perpetradores directos de las más execrables formas de tortura en Abu Ghraib, recalcó.
Al referirse a la necesidad de atender las actividades de grupos terroristas anticubanos que operan con impunidad en Estados Unidos, mencionó las acciones contra instalaciones hoteleras cubanas ejecutadas por mercenarios centroamericanos.
Ellos fueron reclutados por el connotado terrorista Luis Posada Carriles, también responsable de la explosión en pleno vuelo, en 1976, de un avión cubano con 73 civiles a bordo, recordó.
El gobierno de Estados Unidos, que mantiene bajo custodia a Posada Carriles, no cumplió su obligación de extraditarlo a Venezuela o instruirlo de cargos por terrorismo, afirmó Reyes.
Ante las circunstancias expuestas, explicó, Cuba considera imprescindible que el Grupo de Trabajo sobre Mercenarios retome en el más breve plazo la solicitud de visitar Estados Unidos.
El representante cubano, Rodolfo Reyes, intervino en el debate realizado en el plenario del Consejo sobre el informe del mencionado Grupo, reporta PL.
Tras calificar de meritoria la labor cumplida en el caso de los mercenarios, afirmó que preocupa, en particular, tal como señala el documento presentado, la presencia de casi 50 000 de dichos contratados en apoyo a la coalición que invadió a Iraq.
Ellos actúan en función de los intereses de dominación hegemónica global de la administración de turno en Washington y varios de esos mercenarios fueron partícipes y perpetradores directos de las más execrables formas de tortura en Abu Ghraib, recalcó.
Al referirse a la necesidad de atender las actividades de grupos terroristas anticubanos que operan con impunidad en Estados Unidos, mencionó las acciones contra instalaciones hoteleras cubanas ejecutadas por mercenarios centroamericanos.
Ellos fueron reclutados por el connotado terrorista Luis Posada Carriles, también responsable de la explosión en pleno vuelo, en 1976, de un avión cubano con 73 civiles a bordo, recordó.
El gobierno de Estados Unidos, que mantiene bajo custodia a Posada Carriles, no cumplió su obligación de extraditarlo a Venezuela o instruirlo de cargos por terrorismo, afirmó Reyes.
Ante las circunstancias expuestas, explicó, Cuba considera imprescindible que el Grupo de Trabajo sobre Mercenarios retome en el más breve plazo la solicitud de visitar Estados Unidos.
Los patronos de prensa arremeten contra Cuba
• Los sucesores del oficial de la CIA Jules Dubois, fundador
de la SIP, calificado por el Che en 1959 de "miserable gángster", siguen atacando a Cuba, 48 años después, con la bendición y el dinero del Departamento de Estado
de la SIP, calificado por el Che en 1959 de "miserable gángster", siguen atacando a Cuba, 48 años después, con la bendición y el dinero del Departamento de Estado
POR JEAN-GUY ALLARD —de Granma Internacional—
SI lo ridículo mata, no será en Cartagena de Indias. Es nada más y nada menos que al director de la gaceta oficial de la mafia cubanoamericana, El Nuevo Herald, que los jerarcas de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) han otorgado el cargo de hablar de Cuba en medio del show que acaban de armar en la ciudad balnearia de Colombia.
Según las agencias, Humberto Castelló aprovechó la reunión anual de esa organización patronal de medios con sede en Miami, para rehacer en algo su reputación estropeada ante sus amos de la Florida. Recalentando la retórica del Departamento de Estado sobre los llamados “periodistas independientes”, durmió a una asamblea de dueños de la prensa continental.
Su sermón no sorprendió a nadie. Hace ya rato que se conoce la verdadera naturaleza de aquellos informantes remunerados de la Sección de intereses de Estados Unidos en La Habana.
Lo que sí sorprendió, sin embargo, fue que el director de El Nuevo Herald no haya usado esa magnífica oportunidad para explicar cómo reincorporó a tres periodistas suyos despedidos en septiembre por recibir pagos del gobierno federal estadounidense por intervenir en las emisiones de Radio y TV Martí en contra de Cuba. Y cómo además de decidir no aplicar sanciones disciplinarias a otros seis, forzó la renuncia de quien les había despedido, su editor Jesús Díaz Jr., también patrón del Miami Herald, propiedad de la McClatchy Company.
En Cartagena, Castelló también se abstuvo de mencionar que su comentarista Carlos Alberto Montaner, quien sigue cobrando cheques federales, se dedicaba, al salir de Cuba, a poner bombas en las tiendas y los cines de La Habana.
¿Será que Montaner ofrece y vende sus comentarios, bastante ineptos y siempre orientados a favor de Washington, no solo al Nuevo Herald y al Miami Herald sino a toda la red de publicaciones representadas por la SIP?
Como era natural, el presidente de la SIP, el dominicano Rafael Molina, cuya colaboración en su país con la USAID es legendaria, arremetió también contra Cuba.
Pero no dijo que su organización, que reagrupa a unos 1 400 dueños de publicaciones, recibe fondos del gobierno norteamericano.
De la misma forma que la seudo ONG francesa Reporteros sin fronteras, que consagra una proporción desmesurada de sus actividades a librar ataques contra la Isla, la SIP recibe fondos marcados por el Departamento de Estado para este fin, a través de los canales usuales.
LOS ARCHIVOS HABLAN MUCHO
Si Castelló y Molina aprovechan impúnemente la cobertura que le otorgan los ojos cerrados de las grandes agencias de prensa —que viven del dinero de los propios empresarios que reúne la SIP— los archivos, por suerte, nos revelan la verdadera cara de esa organización.
Fundada en 1943 por los agentes de la CIA Jules Dubois y Joshua Powers, la SIP tuvo como orientación primera apoyar la política exterior de los Estados Unidos.
Los archivos nos recuerdan cómo, en 1959, la Junta directiva del Colegio Nacional de Periodistas de Cuba denunciaba al mismo Jules Dubois, “periodista norteamericano y oficial de la CIA” que el Che Guevara calificó entonces de "miserable gángster".
Colmo de lo grotesco, al edificio que alberga sus oficinas, en Miami, los empresarios dueños de la SIP le dieron el nombre de Jules Dubois. Más claro, ni el agua.
La presunta misión de la SIP a favor de la libertad de prensa revela su verdadera identidad cuando se observa, siempre en los archivos, con qué fuerza la SIP intervinó en la UNESCO, hace años, para defender el control de la información por la empresa privada; cómo participó en la propaganda sucia contra el gobierno democrático de Salvador Allende; cómo toleró una larga sucesión de abusos contra la prensa durante los gobiernos de Carlos Andrés Pérez y Jaime Lusinchi en Venezuela; cómo se mantuvo calladita durante el golpe contra el presidente Hugo Chavez… la lista es interminable.
Por eso y otras muchas razones, a Castello y Molina no les pareció importante precisar que de los más de 700 periodistas latinoamericanos que han sido asesinados en los últimos 25 años, ninguno es cubano. Y tampoco han considerado necesario denunciar que, en la lejana Iraq, más de 150 profesionales de la prensa han muerto en sólo cuatro años de una ocupación infernal impuesta por sus libertadores.
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